Gerardo Castro Pérez
Cecilio Alberto “Gigio” Vera Rojas, excandidato a la alcaldía de Bucaramanga, junto a 11 supuestos integrantes más de la banda criminal “Los Chulos”, señalada por la Policía y la Fiscalía del asalto y secuestro de una avioneta con $2.000 millones en efectivo y hurtos a negocios y viviendas y fleteos en el área metropolitana, comienzan su odisea de enfrentar la justicia y debatir el cúmulo de pruebas recaudas que los hace presuntos responsables.

Ciudad Florida dialoga con un amigo de la infancia de Cecilio Alberto “Gigio” Vera Rojas, quien nos manifiesta su interés, dice él, de contar verdades y a su vez, nos pide proteger su nombre por razones obvias.
Para el diálogo periodístico al entrevistado lo llamaremos “Pedro”, quien comienza introductoriamente diciéndonos: “De malas Gigio que lo pillaron, claro eso tuvo que haber sido sapeado, porque ellos eran muy profesionales y cuidaban hasta el último detalle”.
Ciudad Florida: ¿Justifica usted las andanzas de Gigio?
Pedro: No, nunca, lo que pasa es que de esas que usted llama andanzas vive más de un filipichín aquí en el área metropolitana de Bucaramanga y de paso les dicen doctores. Debe ser este el tal nuevo orden mundial. O sea, que comprobado está que de trabajar honradamente es muy difícil amasar fortuna, sea para compartir con necesitados o para darse la “dolce vita”. Total, cualquiera que tenga la mínima oportunidad, se tuerce, y la mayor parte de las veces no mide consecuencias como el irreparable daño que hace a su familia y amigos más cercanos.
“A Gigio, la Fiscalía le imputó los delitos de concierto para delinquir, hurto calificado y agravado, porte ilegal de armas de fuego, porte ilegal de armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas Militares y secuestro simple, secuestro a nave y aeronave”.
C.F.: ¿Para usted quién es Gigio?
P: Es y era. Quiero decir, hoy es un preso más de los casi 130 mil que hay en el país y que, para su bien, debe aprovechar la laxitud de la justicia colombiana, y con un buen abogado enredar el proceso y tratar de salir airoso por vencimiento de términos. O negociar con la justicia, aceptar culpa simple, reducir la pena y en breve tener casa por cárcel. Y sí, Gigio era todo un personaje de la farándula. Metódico, alegre, amigo de los amigos, comprometido con las causas sociales y deportivas a las que de verdad le aportaba grandes sumas de dinero, tiempo y compartir.
“Gigio Vera es responsabilizado por las autoridades judiciales de ser uno de los financiadores de esta organización delictiva junto con alias “Rolando”, capturado en Cartagena, donde residía”.
C.F.: ¿Pero no sería que Gigio ofrecía tales aportes benéficos en forma de fachada para ocultar su real perfil?

P.: No señor, le puedo dar fe de su verdadera sensibilidad social. Yo muchas veces lo acompañé a actividades organizadas por él en hogares geriátricos y en fundaciones de muchachos descarriados. Y qué decir de los cientos y miles de millones de pesos aportados de su bolsillo para uniformes deportivos, adecuación de canchas y realización de campeonatos de fútbol. Lo que pasa es que a mí me late que la bondad de Gigio es tan inmensa que hasta pudo presuntamente haber incurrido en ilícitos para obtener recursos y contar con qué sostener causas sociales.
“La banda tiene como cabecillas a alias “Papichulo” y “El Viejo”, quienes tienen antecedentes penales por diferentes delitos”.
C.F.: ¿Me está usted dibujando un Robin Hood?
P.: Como lo quiera tomar usted y sus lectores. Lo que sí es cierto es que Gigio nunca le ha hecho daño a nadie. Nunca ha herido a nadie, nunca ha matado a nadie, nunca ha traficado ni promovido el consumo de drogas; al contrario, él siempre ha manifestado que su pasión por apoyar el deporte es para ausentar jóvenes de los vicios.
“Según informó el comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga (Mebuc), brigadier general Javier Martín Gámez, la investigación inició a mediados de 2017 tras un hurto a un almacén de confecciones donde sustrajeron cerca de 250 millones de pesos en efectivo”.
C.F.: ¿Participó usted en algún ilícito de los que se le acusa a Gigio?
P.: Claro que no, es más, yo ni siquiera sabía y aún me niego a creer. Con Gigio nuestro compartir ha sido de cumplimiento filantrópico y en oportunidades de diversión. En conciertos, en ferias, en cabalgatas, en exposiciones.
“En el cumplimiento de los actos delictivos, usaban vestimentas para simular profesiones o cargos, las cuales les brindaban una mayor comodidad a la hora de cometer los hechos”.
C.F.: De ser culpable Gigio, ¿por qué cree usted que haya incurrido en semejante conducta?
P.: Mire periodista, estamos en Colombia, país mayor productor de cocaína del mundo, uno de los países más corruptos del mundo, campeón mundial en asesinatos extrajudiciales, primer lugar en desplazamiento forzado interno, mayor desigualdad social, gobierno nacional con mínima credibilidad, cero apoyo a la pequeña y mediana empresa… en fin, ésta no es Suiza ni Suecia, aquí es cuando el fétido acontecer nacional le corrompe el alma a la gente buena. Ah,y sepa periodista, en peripecias de estas y muchas peores (me refiero aquí en el área metropolitana) andan cientos de “dotores” mal ejemplarizados por papá gobierno. Sí, a diario los vemos pavoneándose en las cuatro puertas, embambados (sic), luciendo chicas plásticas en cuadra picha (sic) y cuando no, comprando palcos de 6, 8 y hasta 10 millones en los conciertos vallenatos. Entonces digo, cuál es la noticia, cuál es la novedad, cuál es el escándalo. Lo que pasa es que estamos imbuidos en una sociedad agazapada mientras cada quien anda expectante esperando la oportunidad de ganarse unos pesos extras (no importando cómo) porque producto de su trabajo solo pasa necesidades.
“Sobre el secuestro y asalto de la avioneta, que sucedió el 31 de enero de 2018 en el aeropuerto Hacaritama, de Aguachica, el Oficial recordó que los delincuentes armados simularon pertenecer a un grupo subversivo”.
C.F.: Y qué nos puede decir del Gigio político candidato a elección popular.
P.: Me consta, cuando Gigio visitaba el norte y le aportaba a la comunidad, eran los mismos líderes cívicos y comunales del sector quienes lo motivaban a participar en política. Y sí, el hizo un ejercicio, pero a tiempo desistió de su aspiración. Lo que sí es cierto es que su asomo electoral lo visibilizó ante curtidos, y algunos mañosos, políticos de la región quienes lo vieron como una joyita apreciable que les podía aportar plata y votos, le coquetearon, lo usaron y de las contraprestaciones ofrecidas algunos le cumplieron. Tema del que le puedo hablar en una próxima entrevista.
“A la banda “Lo Chulos” le son atribuidos, al menos, ocho actos criminales que les permitieron ganancias ilegales superiores a los $3.500 millones”.
