Martín Parra
Debido a las intensas lluvias que han azotado la región en los últimos días, la administración municipal de Lebrija ha declarado la calamidad pública con el objetivo de atender la emergencia y gestionar recursos para mitigar los impactos en la comunidad.
Las precipitaciones han ocasionado deslizamientos de tierra y el colapso de varias vías, dejando incomunicadas a las veredas El Centenario, La Aguirre, Vanegas, Chinigua, El Conchal, Chuspas, Montevideo y el sector de Buena Vista. Esta situación ha afectado a más de 500 familias, quienes enfrentan dificultades para acceder a servicios básicos, desplazarse a sus lugares de trabajo y comercializar productos agrícolas.
El alcalde de Lebrija, Gabriel Martínez, señaló que se están gestionando recursos y maquinaria amarilla para despejar las vías bloqueadas y restablecer la movilidad en la zona. Asimismo, informó que se ha activado el Comité Municipal de Gestión del Riesgo para coordinar las acciones necesarias y atender a las comunidades afectadas.
«Estamos trabajando con las entidades departamentales y nacionales para obtener apoyo logístico y financiero. Es fundamental que los habitantes sigan las recomendaciones de seguridad y eviten transitar por las zonas de riesgo», indicó el mandatario local.
Las autoridades han instado a la población a no utilizar las vías afectadas debido al peligro de nuevos deslizamientos y colapsos. De igual manera, han solicitado el respaldo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) con el fin de agilizar la atención de la emergencia y minimizar las pérdidas económicas y humanas.
La comunidad de Lebrija espera que las intervenciones gubernamentales permitan la pronta rehabilitación de las vías y la mitigación de los impactos ocasionados por las intensas lluvias, que han generado gran preocupación en la región.
