Gerardo Castro Pérez
Por la escasa ubicación y puesta en funcionamiento de muy pocas mesas, la votación del Pacto Histórico es frenada en varias ciudades de Colombia.
Ciudadanos en múltiples ciudades de Colombia están denunciando un presunto «saboteo» a la consulta interna del Pacto Histórico.
La inconformidad se debe a la drástica reducción de las mesas de votación en comparación con procesos electorales anteriores, lo que ha provocado largas filas y una lentitud desesperante.
El problema se evidencia gravemente, entre otras ciudades, en Fundación, Departamento del Magdalena, en donde decenas de personas hacen fila para votar por sus candidatos, pero se encuentran con que solo hay una mesa disponible. Esta situación se repite en centros urbanos importantes como Cartagena y Bucaramanga, donde la presencia de apenas tres o cuatro mesas ha colapsado el proceso.
El efecto de este cuello de botella es la frustración de los votantes. Debido a la lentitud, muchas personas están optando por regresar a sus casas sin poder ejercer su derecho al sufragio, poniendo en riesgo la legitimidad y participación de la consulta.
Son cientos los videos sobre esta anómala situación los que ruedan a través de las redes sociales, y en ellos se aprecia que efectivamente centros de votación están congestionados de ciudadanos electores, pero no hay urnas suficientes para sufragar.
Los líderes del Pacto Histórico y la ciudadanía exigen una explicación sobre el reducido número de puestos de votación, mientras las autoridades electorales guardan silencio ante la grave denuncia que atenta contra la democracia interna.
