Gerardo Castro Pérez
El representante a la Cámara del Centro Democrático por Santander, Edwin Ballesteros Archila, será llamado a indagatoria por la sala de instrucción de la Corte Suprema de Justicia y no se descarta que terminada la audiencia le sea dictada medida de aseguramiento privativa de libertad.
Los hechos inculpados, los cuales postulan para ser calificados como falta gravísima, están consignados en el desarrollo de la investigación en contra del congresista santandereano por supuestos actos de corrupción cuando fungió como gerente de la Empresa de Servicios Públicos de Santander Esant SA ESP.
Su juez natural, la Corte Suprema de Justicia, por el indiciado ser aforado, le abrió investigación y cumple las etapas procesales con base a la declaración presentada por el excontratista de la gobernación de Santander, Lenín Pardo Pulido, esposo de Claudia Toledo, quien fue secretaria de infraestructura departamental durante el mandato del entonces gobernador de Santander, Richard Aguilar Villa.

Claudia Toledo, exsecretaria de Infraestructura de la Gobernación de Santander
Pardo Pulido, bajo la gravedad del juramento, le manifestó a la Corte que Edwin Ballesteros, en su calidad de gerente de la Esant, le exigió coimas a cambio de direccionarle favorecimiento licitatorio y adjudicarle la construcción del Acueducto Regional del Río Quiratá, en Landázuri, por la suma de $4.346 millones.
C.V.Y. 15% del contrato = $651.900.000
Consta en autos, a manera de prueba documental, aportada al proceso por parte de Lenín Pardo, pantallazos de WhatsApp comprometedores en los que Ballesteros Archila, presuntamente, le solicita al contratista la cancelación de lo acordado a cambio de la adjudicación del contrato. Y reza dentro del contenido del expediente: “Como requisito para que dicho contrato se me adjudicara, yo (Lenín Pardo) debía comprometerme a realizar un pago del 15% sobre valor total del contrato, exigencia que en ese momento me hizo el señor Ballesteros Archila…”
Elefante Blanco

Acueducto de Landázuri, otro elefante blanco en Santander
Ya definida la transacción convenida, o sea, pagada y cobrada la coima, fue el 5 de octubre de 2015 cuando Edwin Ballesteros, gerente de Esant, adjudicó la licitación a favor de quien había convenido el favorecimiento, o sea a Lenín Moreno, dueño de la firma Ciaming Ltda y representante legal de la Unión Temporal Acueducto Landázuri.
El 4 de diciembre del 2015, cuando se firmó el contrato, quedó explícito en la minuta que la fecha de entrega de la obra concluida sería en el término de un año. Sin embargo, ya han trascurrido casi seis años y el avance de obra no llega al 50% ni presta servicio alguno. O sea, esa plata se perdió y Landázuri hoy día aporta al inventario de la nación un nuevo “elefante blanco”.
Opina la comunidad
Don Ernesto Barrera Díaz, finquero de la región y vecino de Landázuri, le dice a Ciudad Florida, que siente tristeza por la desaforada corrupción en la que está sumido el país. Que después de tantos años de lucha por conseguir el añorado acueducto, terminan los políticos haciendo de las suyas y dejando el pueblo al garete malogrando las ilusiones de la gente buena.
Por su parte, la señora Stella Carrillo, productora de cacao en la provincia de Vélez, dice: “Yo no sé a dónde vamos a llegar con tanta robadera de los políticos. Dígame semejante desencanto, yo que voté por ese muchacho Edwin y con lo que nos viene a salir”.

2 comentarios en «Edwin Ballesteros pareciera tener un pie en la cárcel»