Misael Salazar F.
Tras casi ocho de suspendida la gestión de visas por parte del gobierno de Estados Unidos, este viernes se reanudó el servicio y las largas colas en la sección consular de la embajada en Bogotá no faltaron.
La solicitud y posterior emisión de visas había sido suspendida por el gobierno de Donald Trump, tras el impase con el presidente Gustavo Petro, quien no autorizó el ingreso de dos aviones con migrantes colombianos esposados.
La preocupación y la desesperanza se había apoderado de cientos de colombianos que ya tienen visa, que están a la espera de su aprobación o que simplemente la están tramitando.
Por eso las largas colas que hicieron este viernes, muy temprano, en la sede diplomática del gobierno de los Estados Unidos en la capital colombiana.
Colombia, como muchos países del mundo, tiene una gran cantidad de sus ciudadanos viviendo en los Estados Unidos. Otros viajan constantemente de turismo o en plan de negocios. Todos ellos, inclusive funcionarios del alto gobierno de Petro, resultaron inicialmente afectados con la decisión de Trump de suspender la emisión de visas y otras medidas impuestas en represalia por la negativa de Petro de recibir colombianos deportados, pero esposados.
Tras un ejercicio diplomático de altos quilates, donde participaron el excanciller, Luis Gilberto Murillo, la canciller designada, Laura Sarabia Torres y el embajador de Colombia en Estados Unidos, García-Peña, las relaciones diplomáticas entre los dos países se restablecieron y muchas de las decisiones aprobadas por Trump contra Colombia, quedaron sin efecto, entre ellas la suspensión de la emisión de visas para colombianos.
