¿Por qué tantas mujeres sufren de dolor de cabeza? Aquí les decimos. Foto: HIC
Se levantan muy temprano, organizan el hogar, lideran reuniones, gestionan agendas propias y ajenas, y al final del día, aún queda la carga mental de planear el mañana. Para nadie es un secreto que la mujer actual es una experta en la multitarea, pero lo que pocos ven es que este ritmo de vida, sumado a factores biológicos, está desencadenando un problema de salud pública silenciosa: la migraña.
Lejos de tratarse de un simple dolor de cabeza, la migraña es una enfermedad neurológica que puede afectar de manera significativa la calidad de vida e incluso llegar a ser incapacitante. En Colombia, de acuerdo con la Asociación Colombiana de Neurología (ACN), se estima que el 13,8% de la población —es decir, cerca de 7 millones de personas— vive con esta condición. Además, las cifras muestran una clara diferencia por género: por cada hombre con migraña, hay aproximadamente entre tres y cuatro mujeres afectadas.
Cifras alarmantes
En la Unidad de Cefaleas del Hospital Internacional de Colombia (HIC), las cifras hablan por sí solas, de más de 700 pacientes registrados, el 88,7% son mujeres.
No se trata de una coincidencia, sino de una realidad clínica que combina factores biológicos y sociales.
El Dr. Alexander Pabón Moreno, neurólogo líder de la Unidad de Cefaleas del HIC, explica que la razón tiene varios componentes. El primero es biológico. “Las fluctuaciones hormonales, especialmente los cambios en los niveles de estrógenos durante la menstruación, el embarazo o la perimenopausia, pueden activar mecanismos en el cerebro y en los vasos sanguíneos que desencadenan crisis de migraña”. Es decir, el propio ciclo natural de la mujer puede convertirse en un precipitante.
El segundo componente tiene que ver con el entorno y el rol que muchas mujeres asumen a diario. “El 40,6% de nuestras pacientes son amas de casa que, además, en muchos casos son empresarias o profesionales. Ese liderazgo constante, el estar pendientes de todo y de todos, favorece factores como el estrés crónico, la falta de sueño y el agotamiento permanente. Todo esto condiciona al cerebro a presentar crisis más frecuentes y más intensas”, señala el neurólogo.
Según la Asociación Colombiana de Neurología (ACN), se estima que el 13,8% de la población, es decir, cerca de 7 millones de personas, viven con esta condición en el país
A esta carga se suma la estigmatización. La migraña suele minimizarse, verse como una exageración o una excusa para evitar responsabilidades. Sin embargo, quienes la padecen saben que puede generar náuseas, sensibilidad extrema a la luz y al sonido, dificultad para concentrarse y un dolor que obliga a detener la rutina. Es una condición que impacta directamente la calidad de vida.
Además, Pabón Moreno advierte sobre un fenómeno poco visible: el “presentismo y ausentismo”. Muchas mujeres no se ausentan de sus labores; por el contrario, acuden al trabajo o cumplen con sus responsabilidades familiares aun con dolor. Están físicamente presentes, pero su rendimiento y bienestar pueden estar reducidos a menos de la mitad.
“El dolor es real. Las pacientes no están simulando. Es una enfermedad que afecta principalmente la etapa más productiva de la vida, entre los 15 y los 45 años, y eso tiene un impacto personal, familiar y laboral muy significativo”, enfatiza el especialista.
¿Cuándo se encienden las alarmas?

Aunque muchas personas ven un dolor de cabeza como algo pasajero, existen señales de alerta que no deben pasarse por alto. Por ejemplo, cuando aparece de manera súbita e intensa, como un “trueno” que llega abruptamente, es fundamental buscar atención médica inmediata. Ese tipo de inicio brusco no es habitual y requiere valoración. De igual forma, si el dolor de cabeza se acompaña de fiebre o de rigidez en el cuello, podría estar indicando que algo más está ocurriendo y necesita revisión profesional.
También es motivo de consulta urgente, agrega el neurólogo del HIC, cuando el dolor viene acompañado de síntomas como pérdida de fuerza en un brazo o una pierna, dificultad para hablar, sensación de adormecimiento o alteraciones en la visión. “Estos cambios no deben atribuirse simplemente al estrés o al cansancio. El cuerpo está enviando un mensaje claro de que necesita atención”.
En el Hospital Internacional de Colombia (HIC), de los más de 700 pacientes atendidos en los últimos años en la Unidad Especializada en Cefaleas, el 88,7% son mujeres.
Otro aspecto importante es observar si el dolor cambia su comportamiento habitual. Si una persona que ya padecía cefaleas se percata de que ahora son diferentes, más intensas, más frecuentes o con síntomas nuevos, es recomendable acudir al médico. Lo mismo ocurre cuando los dolores de cabeza aparecen por primera vez después de los 50 años; en estos casos, una valoración oportuna permite descartar otras causas y brindar tranquilidad.
Atención especializada en el HIC
La Unidad Especializada en Cefaleas inició sus actividades en 2022 y, desde entonces, ha atendido a más de 700 pacientes. Su enfoque es integral y pone como base la educación del paciente, para que comprenda su diagnóstico y aprenda a reconocer los factores que pueden desencadenar las crisis.
Además del tratamiento con medicamentos convencionales, la Unidad ofrece alternativas complementarias como la aplicación de toxina botulínica, procedimientos para aliviar la sensibilidad de algunos nervios relacionados con el dolor y terapias más innovadoras diseñadas específicamente para la migraña, incluyendo tratamientos biológicos de última generación. El objetivo es brindar opciones personalizadas que permitan un mejor control de la enfermedad y una mayor calidad de vida.
Con el propósito de evolucionar y ofrecer tratamientos mucho más avanzados para esta condición, el Hospital Internacional de Colombia avanza en la consolidación de su Centro de Excelencia en Dolor de Cabeza. Esta iniciativa busca ir más allá de la consulta tradicional y brindar una atención integral, centrada en la persona y no únicamente en el síntoma.
Prensa/HIC
