Misael Salazar F.
El destituido alcalde de Apartadó (Antioquia), Héctor Rangel, volvió a ganar en las elecciones atípicas celebradas este domingo.
Rangel ganó con 20.000 votos, contra 17.000 de Adolfo Romero, quién ocupó el segundo lugar en la contienda que fue tildada como normal por la Registraduría del municipio antioqueño.
No obstante, comienza un periodo de incertidumbre para este municipio, para el propio Rangel y para sus seguidores.
El alcalde fue destituido hace tres meses por doble militancia. Se suponía que no podía volver a presentarse en las elecciones atípicas, pero inscribió su nombre y volvió a ganar, como era de esperarse.
Ciudad Florida consultó al abogado santandereano, Carlos Alfaro Fonseca, acerca de si Rangel podía o no volver a presentarse como candidato a la alcaldía.
El abogado especialista fue enfático: La Registraduría -dijo- no tiene potestad para negarle la inscripción al alcalde destituido. Los contradictores del alcalde tendrán que optar por acudir a instancias judiciales si quieren negarle el derecho de regresar a la alcaldía.
La opinión del reconocido jurista, que acaba de lograr la destitución del gobernador de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, es que tampoco la Registraduría puede negarle la credencial a Héctor Rangel, porque no tiene la facultad para ello. Solo con una decisión de un tribunal, la Registraduría puede negarle la credencial al alcalde electo.
Otro especialista del derecho, consultado por Ciudad Florida, dijo que el problema estriba en que ni siquiera se sabe si Héctor Rangel estaba inhabilitado para presentarse como candidato a alcalde en las elecciones atípicas.
Por ahora, lo que hay en Apartadó es mucha incertidumbre.
