Sergio Andrés Suárez Ortíz, el comerciante asesinado en Monterredondo. Foto suministrada
Misael Salazar F.
El único delito de Sergio Andrés Suárez Ortiz -el comerciante asesinado en un micromercado de Monterredondo-, fue portar una cadena de oro que llamó la atención de los delincuentes.
Los autores del crimen llegaron al local comercial Surtimarket, a las 2 de la tarde de este jueves, 12 de febrero, buscaron al comerciante y le exigieron que les entregara la prenda.
Una versión indica que Sergio Suárez opuso resistencia a la intención de los delincuentes y por lo tanto le dispararon. Otros testigos afirman que el propietario del micromercado no se opuso al hurto, y, sin embargo, procedieron a dispararle.
Era malagueño el comerciante
Sergio Andrés Suárez Ortiz era malagueño, de decir, de García Rovira.
Había llegado a Bucaramanga con su hermano y juntos procedieron a abrir el negocio conocido como Surtimarket, en el conocido lugar de Monterredondo.
Los vecinos que frecuentaban el negocio, lo identificaron como un joven muy educado, atento con su clientela y muy servicial.
Esta fue la razón por la que cuando escucharon el disparo y el alboroto, clientes y vecinos salieron rápido, llamaron a la policía y colaboraron para trasladar a la víctima hasta la clínica, donde momentos después se conoció de su deceso.
La Policía Nacional procedió a revisar las cámaras del establecimiento comercial y sus alrededores y de inmediato difundieron fotografías e imágenes donde se ve a los dos delincuentes llegar al micromercado y acercarse a la víctima para robarlo y luego asesinarlo.
Todo el delito de Sergio Andrés Suárez Ortiz fue portar una cadena de oro que llamó la atención de dos delincuentes que andaban en motocicleta.
