Esta es la majestuosa interpretación de Pueblito Viejo por parte de 700 tiplistas y requintistas. Foto: Alcaldía de Bucaramanga.
Misael Salazar F.
Serían las 3 y 15 minutos de la tarde del sábado 14 de septiembre de 2024.
A esa hora, como enjambres, fueron ingresando al puente Provincial Alejandro Galvis Ramírez, también conocido como de la Novena; decenas, cientos de hombres y mujeres, tiplistas y requintistas de todas las edades y de la más diversa procedencia.
El solo ingreso de semejante tropa, con sus instrumentos de “batalla”, ya era un espectáculo para los ojos y el alma, pero lo mejor estaba por llegar.
Parecía un ejército medieval acorazado. Pero no cargaban armadura sino camisas blancas como símbolo de paz. No llevaban bayonetas sino tiples y requintos, porque su misión era lanzar al aire notas musicales, melodías que no hieren sino alegran y cuando mucho producen nostalgia, como cuando escuchamos “Pueblito Viejo”, una de las 213 piezas magistrales del maestro socorrano, José Alejandro Morales, más conocido como José A. Morales.
Se sentaron ordenadamente y empezaron el prolijo proceso de afinación de cada instrumento musical.
El jefe de cámaras del canal TRO, con 23 años de experiencia transmitiendo grandes eventos, nos alertó sobre el operativo para la memorable grabación: 6 cámaras, incluyendo la de la grúa, un dron y 34 personas, hombres y mujeres capacitados para registrar los momentos históricos y este, de los tiplistas y requintistas lo era.
Llegó la hora, llegó el Récord
Cuando el gobernador, Juvenal Díaz Mateus y el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, ocuparon sus respectivos asientos, junto a sus esposas y el resto de la comitiva, el maestro que dirigiría la singular orquesta, Robert Martínez Blanco, metido en su traje negro, levantó los brazos en señal de que había llegado el momento definitivo.
Aquél “batallón musical”, vestido de blanco, comenzó a interpretar “Pueblito Viejo”:
“…pueblito de mis cuitas
de casas pequeñitas,
por tus calles tranquilas
corrió mi juventud
por ti empecé a querer,
en la primera vez
y nunca me enseñaste
lo que es la ingratitud…”
Video: La magistral interpretación de Pueblito Viejo, del maestro José A. Morales
Los músicos pisaban las cuerdas y las rasgaban, pero cada quien acompañaba silenciosamente con la letra, porque José A. Morales nos metió esta canción hasta los tuétanos del alma y allí se nos quedó grabada para siempre.
Se nos antoja pensar que a más de uno de los músicos y asistentes al puente atirantado más largo de Colombia (550 metros) y el más alto de América Latina (130 metros), se le ocurrió pensar que quería morir en esta tierra, cuando los acordes de tiples y requintos nos regresaron a la poesía del maestro socorrano:
“Quiero pueblito viejo
morir aquí en tu suelo
bajo la luz de cielo
que un día me vio nacer”.
Otra canción, Solterita y un torbellino, completaron el memorable repertorio.
Una tarde para el recuerdo
En plena ejecución se nos ocurrió mirar todo el magistral escenario y tropezamos con 700 rostros alegres, igual número de instrumentos musicales, 1.400 manos ejecutándolos y 7.000 dedos rasgando cuerdas, algo nunca visto en Santander.

Maravilloso espectáculo sobre el puente de la Novena en Bucaramanga. Foto: Ciudad Florida
Estaban allí, en una obra orgullo de la arquitectura moderna, a 130 metros de altura, más cerca del Altísimo, por lo que aprovechamos para darle las gracias por la oportunidad de presenciar tan noble hazaña.
Más grato resultó el momento cuando el gobernador Díaz Mateus preguntó de donde procedía aquella aglomeración de estrellas tiplistas y requintistas y fueron levantando su voz y el tiple para mencionar su origen: Boyacá, Tolima, Antioquia, Norte de Santander y desde luego Santander.

Récord Guinness en Santander. Un sueño que se concretó el sábado 14 de septiembre. Foto: Ciudad Florida
Cuando el gobernador preguntó de dónde provenían los músicos santadereanos, empezaron a surgir voces diversas de comarcas distintas: El Socorro, San Gil, Vélez, Betulia, Barrancabermeja, Málaga, Molagavita, Charalá, Tona, Mogotes, San Miguel, Bucaramanga, Piedecuesta, Capitanejo, Concepción y muchos otros pueblitos.
Entre todos, colombianos y santandereanos, ayudaron a construir este sueño de Pedro Nel Martínez, el mejor tiplista colombiano y Pedro Nel Martínez Junior, quienes contaron con la complicidad de las autoridades departamentales y municipales en el caso de Bucaramanga y una enamorada de este proyecto: Maylin Tatiana Jaramillo.
El futuro del tiple está asegurado

Intérpretes insignes del tiple, entre ellos el maestro Pedro Nel Martínez. Foto: Ciudad Florida
Más emocionante aún resultó el momento cuando los organizadores describieron la edad de los 700 participantes en el trascendental concierto para la conquista del Récord Guinness.
Del total de inscritos, casi 700; 250 tiplistas y requintistas eran menores de 15 años, entre ellos muchos niños. Por eso los organizadores de esta hazaña y el gobernador y el alcalde Beltrán, expresaron emocionados que el tiple tiene su futuro asegurado, cuenta con generación de relevo y los maestros como Pedro Nel Martínez y otros, tienen piedra suficiente para pulir y talento para formar y garantizar que el tiple viva en Santander, como lo dijo Maylin Tatiana Jaramillo.
Otro dato para la historia de este grandioso concierto con récord Guinness incluido: el tiplista más joven fue una niña de 5 años. Y el más adulto, un señor de 80 años.

El gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus y el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, celebraron, junto a sus respectivas comitivas, la conquista del Récord Guinness. Foto: Ciudad Florida
Demostraron, los organizadores, que no hubo exclusión territorial, ni de género, ni de edad. Este es un Récord Guinness altamente inclusivo, lo que incrementa su valor sentimental e histórico.
El del puente atirantado de la Novena, fue también un homenaje al tiple, porque en su largo historial de 500 años, a alguien se le ocurrió que sería un instrumento de compañía para la guitarra y el requinto.
Por esa razón, cuando conseguimos a alguien que detesta la soledad, que anda siempre buscando compañía o proporcionando compañía, solemos decir que fulano, zutano o perencejo, acompaña más que un tiple.
Es por todo esto que necesitamos que el tiple viva y viva en Santander. El Récord Guinness nos garantiza la compañía del tiple.
