Era 7 de noviembre de 1.817.
Los pocos esclavos y esclavistas que habitaban en las haciendas Bucarica y La Palmita, despertaron con la noticia proveniente de España y Santa Fe de Bogotá: Ya no serían pobladores de El Valle de la Mano del Negro. En lo sucesivo, pasarían a formar parte de la parroquia conocida con el nombre de Floridablanca de San Juan Nepomuceno. Desde este particular acontecimiento han transcurrido 204 años.
Pero la historia comenzó mucho antes. Los hacendados de El Valle de la Mano del Negro estaban cansados de tributar a Girón, porque pertenecíamos administrativamente al cantón de Girón. Los pleitos, grandes o pequeños, se dirimían en Girón. Hasta para hacerse la señal de la cruz había que ir a Girón.
En julio de 1.809, los pobladores de El Valle de la Mano del Negro le entregan a Nicolás Llanos el poder para que intercediera ante el virrey y arzobispo, Antonio Caballero y Góngora, solicitándole la elevación a la categoría de parroquia.
El 7 de noviembre de 1817, el rey Fernando VII, con la intermediación del virrey Caballero y Góngora, aprueba la orden ejecutiva mediante la cual nos independizamos del cantón de Girón y adquirimos la condición de parroquia, con el nombre de Floridablanca de San Juan Nepomuceno.
EL DATO
Hasta 1.817, nos llamábamos El Valle de la Mano del Negro y pertenecíamos administrativamente al cantón de Girón.
Foto Principal: Esta es una panorámica de Floridablanca de 1.965, del archivo fotográfico de Ciudad Florida.
