Esta metodología que adelanta la alcaldía de Bucaramanga, ha dejado muy buenos resultados. Foto: Alcaldía de Bucaramanga
Misael Salazar F.
Bucaramanga es una ciudad donde los presupuestos participativos adquieren importancia en un ejercicio democrático donde las decisiones se construyen de abajo hacia arriba, es decir, con la participación de los propios beneficiarios.
En la materialización de este modelo de toma de decisiones, la administración que conduce Jaime Andrés Beltrán, a través de la secretaría de Planeación, ha destinado 21.000 millones de pesos.
El modelo ha permitido que sean las propias comunidades, los líderes barriales y los ediles, es decir, los ciudadanos, quienes discuten y deciden en qué proyectos de deben invertir los recursos.
Laura Otero Pilonieta, responsable de la estrategia de los presupuestos participativos, enumera la cantidad de obras que ha ejecutado la comunidad por medio de esta metodología.
-A través de los presupuestos participativos -dice la funcionaria-, la propia comunidad convoca a los ciudadanos y acuerdan las obras vitales como andenes, placa huella, malla vial y distintos proyectos sociales que responden directamente a las necesidades de los habitantes.
El propósito es empoderar a las comunidades, darles voz y voto en la toma de decisiones y que sean los ciudadanos quienes decidan en qué se deben invertir los dineros públicos.
-Hacer de Bucaramanga una ciudad equitativa, incluyente, donde los ciudadanos tengan participación activa, es el propósito de esta política que adelanta el gobierno municipal, dice la funcionaria encargada de hacer que los prepuestos participativos sean una realidad.
