Vendían carne de caballo como si fuera carne de res. Foto: Alcaldía de Bucaramanga
Misael Salazar F.
Luego de una denuncia realizada por la comunidad, las autoridades sanitarias de Bucaramanga se trasladaron al barrio Girardot y no creían lo que consiguieron.
En una vivienda hallaron un matadero clandestino de caballos y burros, cuya carne era destinada al consumo humano.
Esa es la razón, por cual decomisaron vísceras, huesos, carne de distintos cortes y hasta cabezas de caballo recién sacrificados.
Los encargados de la inspección no solo hallaron partes y vísceras de los animales allí preparados para ser vendidos como carne de res. También hallaron caballos cuya carne estaba ya en mal estado, porque el lugar no reunía las condiciones sanitarias para el sacrificio de esta especie.
El video muestra la situación de insalubridad del matadero clandestino
En unos baldes grandes consiguieron fluidos procedentes de los animales sacrificados, pero sin reunir las mínimas condiciones sanitarias, ni cumplir los protocolos exigidos para este tipo de tratamiento, por cuanto el establecimiento ni fue construido para ello, ni fue adaptado con las mínimas elementales reglas higiénicas.

Visceras y trozos de carne en condiciones antihigiénicas hallaron los inspectores. Foto: Alcaldía de Bucaramanga
Gildardo Rayo, secretario del Interior de la alcaldía de Bucaramanga, describió que cuando los inspectores llegaron al lugar, hallaron un grupo de caballos en malas condiciones de salud, sin el peso corporal necesario y en estado de hacinamiento. Los mismos iban a ser sacrificados para vender su carne en varios sitios de la capital de Santander.

Vedína carne de caballo como si fuera carne de res. Foto: Alcaldía de Bucaramanga
Una vez rescatados, los animales fueron trasladados a la Unidad de Bienestar Animal para que recibieran las atenciones necesarias y anunció que, a los responsables capturados, se les aplicará la Ley Ángel, estructurada y aprobada para garantizar la protección de los animales.
