Misael Salazar F.
Con la plaza cívica Luis Carlos Galán totalmente llena, Gustavo Petro y Francia Márquez cerraron la campaña electoral en Bucaramanga.
Banderas de distintos colores y nombres, con distintos mensajes, ondeaban a lo largo y ancho de la plaza, donde el busto del asesinado Luis Carlos Galán Sarmiento le daba la bienvenida a los liberales con Petro que se iban sumando a la concentración.
Hasta el sitio de la convocatoria llegó la militancia de la Unión Patriótica, el Polo Democrático, la Colombia Humana, Comunes, Conservadores con Petro, Mais, los Verdes con Petro, el partido Comunista y muchos otros movimientos políticos que hacen causa común con Gustavo Petro y Francia Márquez.
Pero lo que más se notaba eran rostros de jóvenes esperanzados. Cuando Petro se refirió a la necesidad de transformación de la UIS en un gran centro educativo de referencia para alimentar el cerebro y el espíritu, la plaza estalló en aplausos para el candidato.
Las personas con discapacidad estaban en sitio privilegiado, mirando fijamente el rostro de Francia Márquez y Gustavo Petro. Había euforia. Respiraban optimismo y alegría.

Gustavo Petro y Francia Márquez llenaron la plaza Galán en Bucaramanga
Desde la tarima, la animadora lanzó “flores” a un señor de 70 años que, pegado a las barandas, esperaba atento a que llegaran los candidatos de la esperanza.
Desde Floridablanca, un señor apoyado en muletas se unió a la delegación que partió desde la sede principal frente a la UIS, al encuentro con los líderes del futuro.
Los alto parlantes no impedían que se escuchara desde cualquier punto de la plaza el grito saludando a Francia Márquez y “el te quiero Petro”, casi como una ilusión que no soporta más espera. Fue la antesala de una fiesta mayor que tiene fecha límite: El 29 de mayo.
“Una apuesta por la vida”

Las personas con discapacidad acudieron a la cita con Petro y Francia Márquez
Francia Márquez antecedió en el micrófono a Gustavo Petro. Aplausos, gritos y saludos para esta mujer que se parece al más común de los colombianos, por afrodescendiente, por madre cabeza de hogar, por haber sido trabajadora doméstica, por defender la tierra y defender el agua, por perseguida, por marginada, por valiente.
Luego le correspondió el turno a Gustavo Francisco Petro Urrego, el hombre que hoy significa la esperanza de millones de colombianos.
Sin ambages, sin dudarlo, Petro colocó a los colombianos y a los santandereanos frente a la decisión más trascendental de su vida: Votar el 29 de mayo por la vida o votar por la muerte.

Floridablanca acompañó a Francia Márquez y Gustavo Petro en el cierre de campaña
“Nuestro proyecto apunta a defender la vida”, dijo el candidato. “Y defender la vida significa defender el agua”, agregó de inmediato.
Quedó claro en la multitud que Santurbán será sagrado en la administración de Gustavo Petro. Quedó claro que en el gobierno de Gustavo Petro no habrá minería en Santurbán, como no habrá franking, como no habrá cocaína.
De su bien estructurado y educado cerebro, el proponente del Pacto Histórico recordó la consigna de Martin Luther King: Tres cosas necesita el ser humano para vivir: Alimentar el estómago, alimentar el cerebro y alimentar el espíritu.
Lo que quiso decir Petro, apoyado en el líder defensor de los derechos humanos de los negros, es lo que será la columna vertebral de su gobierno: Saciar el hambre de los colombianos porque muchos la padecen. Alimentar el cerebro y educarlo, porque la base del trabajo en la sociedad moderna no es el músculo sino el conocimiento. Y alimentar el espíritu ónapoyando la cultura, el arte, la sensibilidad, lo humano.
Cero corrupción
El actual presidente de Colombia, “el imputado” y la élite que ha gobernado al país, no salieron ilesos de la intervención de Petro frente al busto de Luis Carlos Galán Sarmiento.
Culpó a todos de la galopante corrupción que coloca a Colombia como uno de los países más afectados por este “cáncer”.
“La lucha contra la corrupción será una de las banderas de nuestro gobierno”, dijo. Y antes que la plaza volviera a estallar en aplausos, lanzó la siguiente sentencia: “Nosotros nos dedicaremos a construir un país para la vida, mientras los corruptos pagan en la cárcel el daño ocasionado a la sociedad colombiana”.
El discurso terminó con una consigna que el candidato ha popularizado en la plaza, en los debates, en las redes sociales: “Me llamo Gustavo Petro y quiero ser el presidente de los colombianos”.
