El concejal Wilson Ardila Parra y la madre comunitaria condecorada. Foto suministrada
Misael Salazar F.
Hasta el recinto donde sesiona el Concejo Municipal de Floridablanca, llegó este martes Herminda Carrillo Hernández, una madre comunitaria del popular barrio La Cumbre.
Había recibido la invitación de la mesa directiva y de todos los integrantes del Concejo, porque por iniciativa del legislador, Wilson Ardila Parra, iba a ser condecorada con la “Orden Carlos Gutiérrez Gómez”, la máxima distinción que concede la corporación florideña.
Quien propuso a Herminda Carrillo fue el concejal Ardila Parra. Argumentó que Carrillo Hernández tiene 62 años de edad, 38 de ellos como madre comunitaria, porque junto a la madre del legislador y otras damas patiamarillas, fundaron esta organización en el barrio La Cumbre.
Y agregó el concejal que han sido muchos los cumbreros y los florideños, que han recibido atención de Herminda Carrillo como madre comunitaria, hecho que la convertía en firme candidata a tan alta distinción. Los legisladores aprobaron la propuesta por mayoría.
¿Quién fue Carlos Gutiérrez Gómez?
Cuando Herminda Carrillo salió del recinto, llevaba consigo la medalla y el diploma que la acredita como una de las condecoradas con la “Orden Carlos Gutiérrez Gómez”.
Y debió sentirse muy orgullosa, porque Carlos Gutiérrez Gómez fue un sacerdote florideño, perteneciente a la estirpe de la noble y caritativa familia Gutiérrez Gómez.
De manos de esta familia, muchos florideños recibieron apoyo y solidaridad. Y fue, precisamente, Carlos Gutiérrez Gómez, quien donó el lote donde hoy funciona el asilo Juan Pablo II y fue este sacerdote quien contribuyó a levantar la edificación donde hoy pernoctan muchos abuelitos.
La obra benéfica y caritativa de la familia Gutiérrez Gómez, quedó impregnada en todo el municipio dulce. Los integrantes de esta prole, facilitaron educación a muchos de nuestros paisanos. Regaron con beneficio económico a esta comarca, porque no soportaban ver a alguien pasando necesidades.
Fueron estas virtudes, precisamente, las que motivaron al Concejo Municipal de Floridablanca a crear la Orden Carlos Gutiérrez Gómez, para distinguir a los florideños más destacados. Esa es la razón por la cual Herminda Carrillo Hernández se marchó del salón de sesiones contenta, satisfecha y con el alma hinchada. Es que en sus hombros portaba la Orden que lleva el nombre de uno de los florideños más ilustres.
