Maduro pide a EE UU sacar sus narices de Venezuela. Foto: Archivo
Misael Salazar F.
En un extenso artículo publicado por el periódico The Wall Street Journal, el medio de comunicación estadounidense avalúa como muy poco probable que el gobierno de Joe Biden reimponga las sanciones petroleras contra Venezuela.
Ello ocurriría, a pesar de las críticas de la administración Biden a Maduro por lo que califica como un poco transparente procedo electoral del cual quedaron excluidas las precandidatas María Corina Machado y Corina Yoris.
Uno de los argumentos contra la reimposición de las sanciones a Nicolás Maduro es que un descenso en la producción de petróleo venezolano a los niveles de la era Trump, provocaría un alza en el precio del gas en las estaciones de servicio en Estados Unidos, algo inconveniente para la economía norteamericana, precisamente en plena campaña electoral en Estados Unidos y donde Joe Biden aspira a la reelección.
Hay un segundo elemento en juego y es que una eventual reimposición de las sanciones, conduciría a un recrudecimiento de la crisis migratoria venezolana, que, según cidras de la ONU, tiene en este momento a 7,2 millones de venezolanos fuera de su país.
Los analistas de The Wall Street Journal, consideran que reimponer las sanciones petroleras a Venezuela, implicaría ahondar la crisis migratoria, algo que tampoco le conviene a Biden, siendo candidato a la reelección y enfrentando precisamente a Donald Trump, un enemigo de los migrantes.
El tercer argumento del periódico para sostener la tesis de una no reimposición de las sanciones, es que impedir que Venezuela continúe comercializando su petróleo con Estados Unidos y otros países, implicaría un mayor acercamiento de Maduro a sus tradicionales aliados como China, Rusia, Irán, Turquía e India, entre otros.
Ello tampoco es recomendable para Estados Unidos, que, por descuidar espacios como América Latina, ha visto a China y Rusia aumentando sus inversiones y mirando el petróleo que existe en Venezuela, país que posee las mayores reservas estratégicas de crudo del mundo, estimadas en 300.000 millones de barriles.
En todo caso, abril es el mes previsto para que Estados Unidos reanude o continúe aliviando las sanciones económicas contra Venezuela.
Si opta por reanudar las sanciones, las consecuencias para Venezuela serían muy negativas, pero quizás no tanto como lo sería para Estados Unidos y, sobre todo para Biden, frente a un contrincante tan difícil como Donald Trump.
Como vemos, el mejor escenario para Joe Biden es continuar, a pesar de todo, aliviando las sanciones, aunque Maduro no de la mínima señal de cumplir los acuerdos de Barbados, otorgando plenas garantías a la oposición venezolana para participar en las elecciones presidenciales del 28 de julio próximo.
