La florideña Rosa Amelia Urbina acaba de cumplir 100 años de vida. Foto: Ciudad Florida
Misael Salazar F.
No pocos acontecimientos se sucedieron en el mundo en el año 1922.
En aquel año, por ejemplo, el arqueólogo británico Howard Carter, descubre en el Valle de los reyes la gran tumba de Tutankamón y con ella unas 5.000 piezas arqueológicas que hoy se exhiben en el Museo de Egipto.
Fue también el año en que la Gran Bretaña reconoce a Egipto como un estado soberano y el año en que Leonard Thompson se convierte en la primera persona, en el mundo, en recibir una dosis de insulina para combatir la diabetes.

Rosa Amelia con su familia en la eucaristía, con motivo de los 100 años de vida
En este convulsionado año Benito Mussolini llega al poder, se crea la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y el consorcio de fabricantes de radios británicos fundan la British Broadcasting Company Ltda., conocida hoy como la popular BBC Mundo con sede en Londres.
Ese mismo año (1922), pero el 2 de septiembre, cuando Floridablanca se preparaba para celebrar los 105 años de su elevación a parroquia, nació en la vereda Casiano una niña, a quien sus padres bautizaron como Rosa Amelia Urbina.
Benito Mussolini murió y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URRS) se desintegró, pero Rosa Amelia Urbina continúa viva y este 2 de septiembre, hace dos días, cumplió 100 años de edad aún lúcida y consciente de la importancia de arribar a un siglo de existencia terrenal.
La descendencia de esta florideña se resume de manera significativa: 7 hijos, 20 nietos, 18 bisnietos y 1 tataranieto.

Rosa Amelia Urbina con uno de sus nietos, el popular Yeyo Dueñez
Sus hijos, seis de ellos vivos, enseñan una vitalidad deslumbrante, producto de la herencia de su madre. Son ellos: Beatriz (77 años), Oliva (75 años), Elena (73), Gonzalo (70), Mariela (68) y Luis Humberto, padre del popular Yeyo Dueñez, (58 años). Carlos Arturo murió de 67 años.
Celebró con torta y eucaristía
Como no todas las personas cumplen 100 años y no todos los días se puede celebrar tan emblemática fecha, la familia de la señora Rosa Amelia se reunió este sábado, 3 de septiembre, para asistir a una eucaristía y cantar el cumpleaños número cien de esta florideña nacida en Casiano.
La misa de agradecimiento al dueño de Todo fue en la capilla de la Hermandad de los Nazarenos de Floridablanca, justo a un costado del parque. Y entre las donaciones que suelen hacerse en la celebración, había un elegante ramo de rosas con el número 100, para ofrendar por tan significativo logro vital.
Rosa Amelia acudió a la misa con un bonito traje rojo y, en silenció y atenta, participó de la eucaristía que le organizó su amada familia.

Rosa Amelia Urbina con su esposo Gonzalo Dueñez
El recuerdo de Gonzalo Dueñez
En tan importante fecha no podía pasar inadvertido el recuerdo grato del señor Gonzalo Dueñez, el esposo de Rosa Amelia.

Con la torta y el No. 100 alusivo a sus cien años
Es que don Gonzalo siempre fue respetado, querido y reconocido por los florideños. Fue trabajador de la cervecería Clausen, pensionado de Bavaria y abnegado miembro de la Sociedad San Vicente de Paúl de la que fue su presidente.
El periodista florideño Gerardo Castro Pérez, cuyo padre también trabajó en la Clausen, define a Gonzalo Dueñez “…como un militante de la solidaridad”.
Otros florideños lo recuerdan como un hombre dado a servir. “Era feliz consiguiendo y repartiendo mercados a los más pobres”, dicen. También ayudaba a personas menos favorecidas con medicinas, ropas y hasta sillas de ruedas a quienes las necesitaran. “Era dichoso sirviéndole a los demás”, opinó uno de los asientes a la misa, consultado por Ciudad Florida.
Don Gonzalo, recordado siempre por su bondad, se marchó hace ya algunos calendarios, y quizás, el tiempo que le faltó por vivir en estos territorios, se lo regaló a doña Rosa Amelia, su esposa, para que completara felizmente los 100 años de edad que acaba de cumplir.
Ciudad Florida acompaña tan trascendental acontecimiento.
