Cerca de tres horas duró la reunión entre el expresidente Álvaro Uribe y el presidente electo y ya proclamado, Gustavo Petro Urrego.
Un diploma, un crucifijo y un cuadro parecido a las gordas de Botero, fueron los únicos testigos de 30 minutos de reunión entre los dos personajes de la política colombiana que con este encuentro hacen historia.
Aún se desconocen los temas que trataron. Pero más que eso, lo más importante es el acercamiento entre dos políticos que se han enfrentado políticamente durante casi dos décadas.
En plena campaña electoral y una vez que alcanzó el triunfo con más de 11 millones de votos, Gustavo Petro planteó el llamado Acuerdo Nacional por Colombia. En ese contexto invitó al expresidente y exsenador Álvaro Uribe y este aceptó la invitación.
Durante 30 minutos dialogaron los dos, con el crucifijo como único testigo. Posteriormente ingresaron a la oficina los senadores Ciro Ramírez y Alirio Barrera, el representante a la Cámara, Fernando Espinal y la directora del Centro Democrático, Nubia Stella Martínez.
Gustavo Petro se hizo acompañar de Alfonso Prada, su gerente de campaña y el senador Alexander López Maya, a quien muchos ven como un alfil de Petro, con facilidades para la conciliación.
La oficina del abogado Héctor Carvajal, cercano al presidente electo, ubicada en la capital de la república, sirvió de escenario para la reunión que quizás marque el inicio de una etapa de diálogo y concertación en Colombia.
