Foto: Tomada de X
Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos incautaron este miércoles 7 de enero el petrolero Marinera, que navegaba bajo bandera rusa, luego de interceptarlo en aguas internacionales del Atlántico Norte, cerca de Finlandia, tras más de dos semanas de seguimiento.
El operativo fue ejecutado por la Guardia Costera estadounidense, con apoyo del Departamento de Seguridad Nacional y personal militar.
De acuerdo con Washington, el buque habría incumplido sanciones internacionales relacionadas con el transporte de crudo venezolano.
Rusia rechazó la acción y denunció una violación a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, que protege la libertad de navegación en mar abierto.
El abordaje se produjo hacia las 15:00 hora de Moscú. Según autoridades estadounidenses, la tripulación no ofreció resistencia durante la intervención.
No obstante, el Ministerio de Transportes de Rusia informó que tras el operativo se perdió la comunicación con el navío, el cual contaba desde el 24 de diciembre de 2025 con un permiso temporal para navegar bajo bandera rusa.
Antes de su incautación, el petrolero era conocido como Bella-1. A finales de diciembre, cuando se dirigía a cargar petróleo en Venezuela, la Guardia Costera de EE. UU. intentó abordarlo sin éxito.
Posteriormente, el buque se internó en el Atlántico y durante el trayecto la tripulación modificó su identidad visual, pintando una bandera rusa en el casco, cambiando el nombre a Marinera y actualizando su registro marítimo.
Según reportes citados por medios estadounidenses, Rusia solicitó a Washington suspender el seguimiento y habría enviado un submarino para escoltar al petrolero.
Fuentes de EE. UU. confirmaron que naves militares rusas se encontraban en la zona al momento del abordaje, aunque no se registraron enfrentamientos.
El Marinera se convierte en el tercer petrolero vinculado a Venezuela incautado por Estados Unidos, en el marco del endurecimiento del bloqueo a buques cisterna que transporten crudo venezolano, política que Washington mantiene pese a la captura y traslado de Nicolás Maduro a Nueva York para enfrentar cargos judiciales.
Hasta el momento, no se ha confirmado el destino final del buque, aunque fuentes internacionales señalaron que podría ser conducido a aguas territoriales británicas. Rusia reiteró su preocupación por lo ocurrido y exigió respeto a las normas internacionales de navegación.
