Otra florideña que cumple 100 años
Gerardo Castro Pérez
Cuando el presidente de la República era Pedro Nel Ospina, el gobernador de Santander José María García Hernández y el alcalde de Floridablanca Horacio Jaimes, fue que, exactamente, el 17 de octubre de 1922 nace la hoy cumpleañera centenaria Hermelinda Rivero de Chanagá, reconocida matrona florideña de inmenso aprecio y respeto.
Su residencia original y por muchos años, fue en la carrera octava entre calles 9 y 10, haciendo vecindario con la casa de los Ardila a un lado, y al otro, el taller de herrería de Ezequiel, y al frente, la panadería Trillos. Sí, la Trillos de don Juan, don Ricardo, don Eliécer, don Mario, y la señorita Lola. Ah, y llamaban por ahí, ese sector, la salida para Piedecuesta. Eran épocas de la carretera antigua, la autopista no existía.
Década de los años 50, tiempos aquellos cuando doña Hermelinda ejercía la sastrería en su casa y con sus prodigiosas manos cosía elegantes pantalones de paño y gabardina.

Doña hermelinda se une a los florideños que cumplieron 100 años. Foto suministrada
Y más adelante, cuando el arte de la modistería culminó su ciclo para ella, su quehacer fue el de acompañar y atender a su señora madre doña Rosa Ortiz de Rivero y ayudarle a manejar la tradicional tienda ahí mismo en la casa de la carrera octava con calles 9 y 10.
Cómo no mencionar a los hermanos de doña Hermelinda quienes fueron reconocidos transportadores de cuando Floridablanca aún era un pueblito. Sí, Luis María, José Antonio a quien cariñosamente le decían Tuco, y Pedro Virgilio.
Y con nostalgia por la añoranza de épocas pasadas, pero alegría por la bonita evocación, recordamos a don José Chanagá, esposo de doña Hermelinda.
Son ellos dos, don José y doña Hermelinda, los padres de Evantía quien fue funcionaria de la Gobernación de Santander, Rosita, la siempre educadora, formadora de niños en las apacibles aulas del instituto Madre del Buen Consejo, Humberto, extesorero del municipio también ocupante de otros dignos cargos públicos, y José Miguel Chanagá Rivero, quien laboró en la alcaldía municipal de Floridablanca y siempre ha sido destacado líder comunal y político local. De los cuatro hijos, lamentablemente ya son fallecidos tres: Evantía, Humberto y Rosita.
De doña Hermelinda serían innumerables las cualidades que pudiéramos destacar, haciendo énfasis en su bondad siempre expresada y la constante solidaridad manifiesta. Sus convicciones razonables, su fe indiscutible y su creencia católica, han sido el faro guiador de su existencia.
Y sí, son 100 años de transitar terrenal de doña Hermelinda quien hoy, 17 de octubre, felizmente estará reunida con sus más allegados, quienes con alegría festejarán tan importante acontecimiento y elevarán plegarias al Todopoderoso por permitirles disfrutar la presencia y compañía de la madre, la abuela, bisabuela y tatarabuela.
¡Felices 100 años, doña Hermelinda!
