Martin Parra
En la noche del 25 de diciembre, exactamente a las 7:52 p.m., un sismo de magnitud 5.0, con epicentro en el municipio de Tarazá, Antioquia, sacudió varias regiones del país, incluyendo el área metropolitana de Bucaramanga. Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el movimiento telúrico tuvo una profundidad superficial, inferior a los 30 kilómetros, lo que hizo que su impacto se percibiera con mayor intensidad en las zonas cercanas al epicentro.
En Bucaramanga y su área metropolitana, los habitantes reportaron ligeras sacudidas, principalmente en edificios altos. Aunque no se registraron daños estructurales ni víctimas, este temblor pone en alerta a la región debido a su proximidad al nido sísmico de la Mesa de los Santos, reconocido como el segundo punto más activo del mundo en movimientos telúricos.

Recomendaciones para la comunidad
Ante la posibilidad de nuevos sismos, ya sean réplicas del ocurrido en Antioquia o movimientos propios del nido sísmico, las autoridades locales y expertos en sismología hacen un llamado a mantener la calma y seguir las siguientes recomendaciones:
- Verificar las condiciones estructurales de viviendas y edificios, especialmente si han presentado daños en eventos anteriores.
- Tener listo un kit de emergencia, que incluya agua, alimentos no perecederos, linternas, baterías y un botiquín de primeros auxilios.
- Identificar zonas seguras dentro de los hogares y lugares de trabajo, como columnas estructurales, y evitar estar cerca de ventanas o elementos que puedan caer.
- Mantenerse informado únicamente a través de fuentes oficiales, como el SGC o las entidades de gestión de riesgo locales.
Proximidad al nido sísmico: un llamado a la prevención
El nido sísmico de la Mesa de los Santos, ubicado a pocos kilómetros de Bucaramanga, es un área donde diariamente se registran decenas de movimientos telúricos de baja y mediana intensidad. Aunque la mayoría no son perceptibles, la actividad constante es una señal de que la región requiere estar en permanente estado de preparación.
La Oficina de Gestión del Riesgo del departamento de Santander ha reiterado que, aunque no es posible predecir con exactitud un sismo, la prevención es clave para minimizar riesgos. Por ello, se invita a la comunidad a participar en simulacros y capacitaciones organizados por las autoridades. Este temblor, que recordó la actividad sísmica inherente a nuestra región, es una oportunidad para reforzar la cultura de prevención y estar preparados ante cualquier eventualidad.
