Este lunes, el Gobierno y las disidencias de las Farc instalaron una mesa de diálogo en Tibú, Norte de Santander, culminando en la firma de un trascendental decreto de cese al fuego bilateral por tres meses, mediado por el presidente Gustavo Petro.
La ceremonia de instalación de la mesa de diálogo tuvo lugar en el emblemático Club El Barquito de Tibú, donde representantes de ambas partes se reunieron para llevar a cabo este acto trascendental.
Después de un breve retraso, que mantuvo en vilo a la nación, el jefe de la delegación gubernamental, Camilo González Posso, confirmó el acuerdo, afirmando que «todo está resuelto y hay acuerdo entre las dos partes».
Por su parte, uno de los voceros de la disidencia expresó que «estamos trabajando en la formalización del espacio de la mesa y el resto de puntos se van a abordar en el transcurso de la discusión».
El decreto que establece el cese al fuego bilateral, ya firmado por el presidente Gustavo Petro, marca el inicio de un período de calma y esperanza para las comunidades afectadas por décadas de conflicto.
Según el documento, el alto al fuego será efectivo a partir de las 00:00 horas del día 17 de octubre de 2023 hasta las 24:00 horas del día 15 de enero de 2024, con la posibilidad de prórroga por parte del Gobierno Nacional.
El decreto prevé la creación de un comité técnico conformado por delegados de las partes, del ministerio de Defensa, de un observador militar y otro policial y sus equipos de apoyo, que deberá elaborar un protocolo para determinar las áreas donde harán presencia las unidades guerrilleras.
Este acuerdo sin precedentes contempla la implementación de un protocolo detallado que define las áreas de presencia del Estado Mayor Central de las FARC-EP, excluyendo de manera categórica zonas pobladas y áreas que puedan comprometer la seguridad nacional.
La validación de estas áreas será llevada a cabo por el Gobierno Nacional, asegurando la transparencia y la protección de la población civil en todo momento.
