Misael Salazar F.
Las autoridades confirmaron este martes que el cuerpo hallado en zona rural del municipio de Apulo, Cundinamarca, corresponde a Yulixa Toloza, la mujer que había desaparecido luego de someterse a un procedimiento estético en un establecimiento clandestino del sur de Bogotá.
El cadáver fue encontrado a un costado de una vía del departamento de Cundinamarca y posteriormente trasladado a Medicina Legal, entidad que adelantó el proceso de identificación forense.
El caso ha causado indignación nacional debido a las condiciones en las que la mujer fue atendida en un establecimiento que, según las investigaciones preliminares, operaba sin habilitación para realizar procedimientos médicos estéticos.
Videos de cámaras de seguridad y registros conocidos por las autoridades muestran que Yulixa Toloza salió del lugar en delicado estado de salud, con visibles complicaciones físicas tras el procedimiento practicado presuntamente mediante lipólisis láser.
Las investigaciones señalan que la intervención habría sido realizada por personas sin acreditación médica especializada. Posteriormente, la mujer fue retirada del lugar y trasladada en un vehículo cuyo recorrido era desconocido hasta las últimas horas.
En medio de las pesquisas, las autoridades ubicaron el automóvil en un conjunto residencial del municipio de Los Patios, Norte de Santander. Allí fueron retenidos dos ciudadanos venezolanos que quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación dentro del proceso investigativo.
Entretanto, continúan las labores de búsqueda de la propietaria del establecimiento, de su esposo y de otro hombre que habrían participado en la atención y posterior traslado de la víctima.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, expresó solidaridad con la familia de la mujer y confirmó que la Policía avanzaba en la verificación de la identidad del cuerpo encontrado en Apulo, información que posteriormente fue ratificada por las autoridades forenses.
La Fiscalía investiga posibles delitos relacionados con homicidio, ejercicio ilegal de actividades médicas, ocultamiento de evidencia y funcionamiento irregular de centros estéticos.
El caso volvió a encender las alertas sobre la proliferación de establecimientos clandestinos dedicados a procedimientos corporales sin controles sanitarios ni personal especializado en Colombia.
