Gerardo Castro Pérez
(Gente que se destaca). Querer es poder, dice el conocido adagio, y hay quienes sí lo toman a pecho y lo ponen en práctica. Siendo este el caso de Jesús Alipio Osorio Cano, quien otrora, su transitar ocurrió en medio de vicisitudes las que nunca lo amilanaron, al contrario, cada bache en el camino, siempre con creces logró superarlo.

El hoy abogado Jesús Alipio Osorio, comenzó como obrero del municipio de Floridablanca
Hoy Jesús Alipio celebra un nuevo triunfo académico, y es la Universidad Libre Seccional Cúcuta, la que cumplido su pensum académico, le entrega el título de Especialización en Derecho Inmobiliario, Notarial y Urbanístico. Aunado este palmarés, a su también Especialización en Derecho Administrativo de la Universidad Santo Tomás de Bucaramanga.
Fue en la década de los noventa cuando la administración municipal de Floridablanca albergó a Jesús Alipio, nombrándolo como trabajador oficial y asignándole oficios varios a cumplir, los cuales, siempre desempeñó a cabalidad y satisfacción del empleador. Pero su no conformismo lo impulsó a superarse y la academia con los brazos abiertos lo recibió, logrando su primer título de pregrado y convirtiéndose en abogado titulado de la República de Colombia.

Su otra arista positiva y valedera es, la inmensa sensibilidad social que posee el doctor chucho (conocido así en la alcaldía de Floridablanca) al incursionar desde tiempo atrás en la actividad sindical y haberse distinguido en la defensa de los derechos de los trabajadores. Ha sido directivo de la organización obrera, también en su momento, presidente del Sindicato de Trabajadores Oficiales del Municipio de Floridablanca (SINTRAOFICIALES) y allí una de sus banderas siempre fue la de motivar e invitar a sus compañeros a estudiar, a prepararse, ascender intelectualmente, y por derecho legítimo adquirido, escalar posiciones en el ámbito laboral.
Y dice otro dicho de antaño: “Detrás de todo gran hombre, siempre hay una gran mujer”. Y efectivamente es el caso de Chucho. Sí, su señora esposa María Isabel Hurtado Gutiérrez, quien justa y acertadamente cumplió su rol de motivadora, fue baluarte innegable en los logros de su esposo. ¿Hasta cuándo?… Hasta que el mundo se vio convulsionado por la nefasta pandemia del Covid-19, y quizás por designio del Creador, el pasado 12 de junio la señora María Isabel ingresó a las aterradoras estadísticas de fallecidos por causa de tan maligno virus. ¡Q.E.P.D.!
Total, el mundo sigue, y seguro que el abogado Jesús Alipio Osorio Cano, en homenaje a la memoria de su señora esposa María Isabel, y por su propia inspiración de superación personal, continuará preparándose académicamente y escalando posiciones en su vida profesional. Gente que se destaca.
