Misael Salazar F.
Juvenal Díaz Mateus gana las elecciones a la Gobernación de Santander con un 36,69% de los votos, demostrando su popularidad y liderazgo en la región.
Juvenal Díaz Mateus se ha coronado como el nuevo Gobernador de Santander, obteniendo un notable respaldo del 36,69% de los votos, que equivalen a 47.473 votos a su favor, según los datos de la Registraduría Nacional.
Su triunfo en la contienda electoral refleja su creciente popularidad y respaldo dentro de la región, así como el reconocimiento de su liderazgo y compromiso con la seguridad.

¿Quién es el General Díaz Mateus?
Juvenal Díaz Mateus, gobernador electo del departamento de Santander, es un general retirado del Ejército colombiano. Dejó la institución castrense tan pronto como el actual presidente, Gustavo Petro, ganó las elecciones presidenciales, en junio de 2022.
Desde entonces empezó a pensar en política y a principios de 2023 anunció que presentaría su nombre como aspirante a la gobernación de Santander y emprendió la tarea de recoger firmas para avalar su candidatura. Lo hizo a través del Movimiento de Ciudadanos “Es Tiempo”.
Tras recorrer las 7 provincias de Santander y los 87 municipios del departamento, desde La Paz (donde nació), hasta Santa Helena del Opón, Juvenal Díaz Mateus consignó ante la Registraduría 225.000 firmas para respaldar su aspiración política.
Este oficial del Ejército alcanza la gobernación de Santander tras 35 años en el mundo militar, donde ocupó distintos cargos y fue objeto de varios ascensos hasta alcanzar el grado de Mayor General.
Huérfano de padre a los 14 años, Juvenal Díaz fue perfeccionado su oratoria en la plaza pública y en los salones donde tenía que arengar a sus eventuales votantes.
“Como se hace campaña se gobierna”.
El candidato fue haciendo suyo este eslogan, para destacar que, si se hacía campaña de forma deshonesta, se llegaría al gobierno a cometer actos deshonestos.
Como militar curtido en el campo de batalla en un país afectado por la violencia en un alto porcentaje de su territorio, Juvenal Díaz convirtió la seguridad en su bandera política y con esa herramienta se lanzó a recorrer, otra vez, el departamento de Santander.
Su equipo de marketing político empezó a compartir en redes sociales, boletines de prensa y comunicados oficiales, un eslogan que apuntaba a su experiencia y conocimiento y a las necesidades de sus potenciales electores: Seguridad al 100.
No necesitaba explicar mucho este concepto. Daba por hecho el hoy gobernador electo, que los santandereanos entendían perfectamente la relación entre la seguridad que les hacía falta y los 35 años que Juvenal Díaz Mateus pasó en la milicia, trabajando hombro a hombro con las comunidades, librando el combate diario contra la inseguridad que los afectaba.
No hizo, por lo tanto, mayores esfuerzos en explicar su programa de gobierno. En la medida en que sus adversarios y la plaza se lo iban exigiendo, fue ampliando su oferta electoral al bilingüismo como instrumento de liberación para los jóvenes santandereanos. Y habló del turismo como fuente de generación de riqueza en un departamento con un potencial enorme en esta área.

Su secreto estuvo en la disciplina, bien aprendida en la academia militar y en los campos de batalla.
Allí Juvenal Díaz aprendió a hacer caso. Fiel a lo que decían sus asesores, hizo de la seguridad, siempre la seguridad, su caballito de batalla y creyó en ella como Don Quijote confiaba siempre en Rocinante.
Enfrentó a sus adversarios solo cuando fue absolutamente necesario. Denunció lo que calificó como las mentiras de Rodolfo Hernández o “los ataques violentos” de Ferley Sierra. A Héctor Mantilla se refirió en muy pocas ocasiones, por no decir que en ninguna.
Como las encuestas le daban la razón a su estrategia, con el paso del tiempo su imagen se iba consolidando. Él lo sabía, pero más lo sabían sus asesores y peor aún: sus adversarios.
El domingo 29 de octubre, tras una larga jornada electoral, Juvenal Díaz Mateus supo que un hombre que tuvo que aprender a ser huérfano a los 14 años; gracias a su ímpetu, su constancia y su trabajo, se convirtió en gobernador de Santander, luego de dejar atrás 35 años de vida militar.

¡Vaya paradoja! Lo que no pudieron hacer sus hermanos, Iván y Luis Eduardo Díaz Mateus, curtidos ambos en el oficio político, lo hizo Juvenal después de una larga carrera militar que le ocupó más de la mitad de sus 56 años de vida.
Desde el próximo primero de enero, será el sucesor del polémico y controvertido Mauricio Aguilar Hurtado, el tercero del clan Aguilar en ocupar el primer cargo político del departamento.
