Habrá segunda vuelta en Bolivia tras los resultados electorales de este domingo. Foto: Diario El Mundo
Misael Salazar F.
Una feroz pugna entre el expresidente Evo Morales y el actual mandatario Luis Arce, facilitó la derrota de la izquierda boliviana y el regreso de la derecha al poder tras 20 años en la oposición.
La derrota de las fuerzas de izquierda no fue sorpresa, porque las encuestas vaticinaban su descalabro desde mucho antes de las elecciones de este domingo.
El gran triunfador fue Rodrigo Paz Pereira, hijo del expresidente derechista, Jaime Paz Zamora, quien hasta anoche lideraba los escrutinios con el 32% de votos.
Su contendor en la segunda vuelta electoral será otro derechista, el expresidente, Jorge “Tuto” Quiroga, quien acumuló cerca del 26,9% de la votación.
Ambos, Paz Pereira y “Tuto” Quiroga, disputarán la presidencia de Bolivia en el balotage pautado por las autoridades electorales para el próximo 19 de octubre.
La otra gran sorpresa de la jornada fue la derrota de otro derechista, el empresario Samuel Doria Medina, quien encabezaba todas las encuestas previas a las elecciones y, contabilizados los votos, apenas obtuvo el 19% de los sufragios, por detrás de Paz Pereira y Jorge Quiroga. Anoche mismo le ofreció su respaldo a Paz Pereira en la segunda vuelta.
Eduardo Castillo, candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS), partido que gobernó Bolivia durante 20 años, obtuvo un escaso 3,1% de los votos. El gran ganador en la izquierda boliviana fue el voto nulo por el cual llamó a vota Evo Morales (19%), una vez que las autoridades electorales le prohibieron su inscripción como aspirante presidencial.
En síntesis, la jornada electoral de ese domingo en Bolivia deja dos grandes derrotados: La izquierda, que llegó a las elecciones totalmente fracturada por las disputas entre Evo Morales y Luis Arce y el empresario derechista Doria Medina, quien siempre apareció como el gran ganador de la contienda y terminó fuera del balotage.
