Rodolfo Hernáddez nuevamente en la UCI. Foto: Archivo
La Fiscalía admitió el principio de oportunidad solicitado por José Manuel Barrera, exgerente de la Empresa de Aseo Municipal de Bucaramanga (EMAB), en tiempos en que Rodolfo Hernández era alcalde de la capital santandereana.
A cambio, Barrera se convierte en un testigo clave contra el hoy candidato presidencial y otros funcionarios que supuestamente participaron en el fallido proceso de implementación tecnológica en el relleno sanitario El Carrasco, conocido como el caso Vitalogic.
En tales circunstancias, José Manuel Barrera acepta los cargos que le imputan, pero se compromete a contarle a la Fiscalía todos los intríngulis del proceso en el cual se habría incurrido en irregularidades para favorecer al hijo del entonces alcalde y hoy candidato presidencial, Rodolfo Hernández.
Barrera se convierte así en un testigo estrella de la Fiscalía contra Rodolfo Hernández, Luis Carlos Hernández Oliveros, César Augusto Fontecha Rincón, Jorge Hemán Alarcón Ayala, Rubén Enrique Amaya Vanegas, Abelardo Durán Leiva y Abigail León Nieves, todos presuntamente involucrados en los hechos en los cuales se les acusa.
El caso está relacionado con la denuncia interpuesta contra el entonces alcalde, Rodolfo Hernández, donde se acusaba a su hijo, Juan Carlos Hernández Oliveros, de gestionar un contrato de corretaje para luego firmar un millonario contrato entre la EMAB y la empresa Vitalogic para la adecuación tecnológica del relleno sanitario que sirve a varios municipios de Santander, entre ellos los que integran el área metropolitana.
Este contrato no se llegó a firmar, entre otras razones, porque la misma Procuraduría se opuso.
El supuesto delito estaría en que, según el contratista Luis Andelfo Trujillo, Luis Carlos Hernández (hijo de Rodolfo Hernández) y otras personas, firmaron un contrato de corretaje y en el mismo acordaron distribuir comisiones si, en efecto, la empresa Vitalogic se quedaba con el contrato de tecnificación del relleno sanitario.
