Murió el genio de Sábados Felices, Alfonso Lizarazo. Foto: Semana
Misael Salazar F.
El bumangués que hizo de la risa y la solidaridad sus dos formas de vida favoritas, acaba de fallecer y coloca en modo luto al programa Sábados Felices de Caracol.
Qué ironía. Quien promovió la risa durante muchos años, quien le abrió la ventana de la televisión a muchos humoristas, quien cada sábado reunía a la familia colombiana para que se destornillara de la risa con el mejor humor, pone a llorar a muchos colombianos con su partida.
Este martes se anunció desde Bogotá que el bumangués, Alfonso Lizarazo, falleció a los 85 años de edad.
Había llegado a la capital de la República cuando tan solo tenía 18 años, soñando con la posibilidad de ser abogado o ingeniero y terminó en el control máster de Caracol, hasta convertirse en creador, animador y productor de televisión.
Fue un obstinado con la risa y a través de la risa se hizo campeón de la solidaridad.
Primero fundó el programa “Campeones de la risa”, cuyo formato era parecido a su creación suprema, Sábados Felices, que durante muchos años reunió a toda la familia, los sábados en la tarde-noche, para darle rienda a la catarsis, el desahogo y la relajación máxima.
Y no solo eso. Utilizó la risa para convocar la solidaridad de los colombianos y logró consolidar su otro programa bandera: “Lleva una escuelita en su corazón”. Con la risa y la solidaridad, Alfonso Lizarazo alcanzó a construir 287 escuelas rurales donde se han formado miles de colombianos.
Alfonso Lizarazo simboliza la forma más bonita de pasar por la vida: Riéndose, promoviendo la risa y multiplicando la solidaridad para servir a la educación de miles de ciudadanos colombianos.
Debió morir satisfecho el bumangués Alfonso Lizarazo, porque nos hizo reír y nos enseñó a construir solidaridad.
