Misael Salazar F.
El equipo jurídico de la presidencia le comunicó al presidente Gustavo Petro que el ingeniero Cesar Ferrari, quien iba a ser el Director Nacional de Planeación, no puede posesionarse.
Hay dos motivos por los cuales el mandatario nacional no puede contar con Ferrari, considerado uno de sus principales alfiles y quien debía llevar adelante la ejecución del Plan Nacional de Desarrollo.
César Ferrari es peruano de nacimiento. De hecho, fue ministro de Hacienda durante el primer gobierno de Alan García. Pero también es italiano, por cuando su padre nació en ese país. Y es colombiano naturalizado, es decir, por adopción.
La Ley 43 de 1993, reserva para los colombianos por nacimiento varios cargos, entre ellos el de presidente de la República, ministerios y directores y presidentes de algunos organismos como la DPN. El otro inconveniente son las tres nacionalidades de Ferrari. Una opción era que renunciara a las nacionalidades peruana e italiana a lo que el ingeniero y profesor de la Universidad Javeriana respondió: “Esas nacieron conmigo”.
En consecuencia, Gustavo Petro tendrá que ponerse a la tarea de buscar un nuevo candidato para la Dirección Nacional de Planeación, que es el encargado de ejecutar el Plan Nacional de Desarrollo.
