Rodolfo Hernández fue intervenido quirúrgicamente otra vez. Foto: Archivo
Misael Salazar F.
Fue un momento difícil el que se vivió en el salón donde se realizaba la audiencia del exalcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández.
Frente al juez, el ingeniero rompió en llanto y anunció, de su propia voz, que padece cáncer terminal.
Quizás por esa misma causa, el juez 10 del Circuito Judicial de Bucaramanga, Cesar Valencia, emitió su juicio condenatorio contra el exalcalde por el caso Vitalogic, pero anunció que no se expedirá orden de captura.
El magistrado, que por encima de todo es humano, entendió, tal vez, lo que significa para el excandidato presidencial y exsenador, una sentencia condenatoria, en momentos en que su salud no es la de otras épocas cuando libraba duras batallas políticas y electorales.
Dejó claro el juez que solicitarán informe de medicina legal para determinar si, en realidad, como lo dijo el exalcalde en medio del llanto, su cáncer es terminal.
Y fijó para el mes de junio la sentencia definitiva. Por ahora, Rodolfo Hernández ha resultado culpable del caso conocido como Vitalogic, donde quiso influir para sacarle provecho al contrato. En junio se sabrá a cuántos años fue condenado y si por su edad (78 años), cumplirá la pena bajo la figura de casa por cárcel.
Pero el de este jueves no es el único revés que ha tenido Rodolfo Hernández en los últimos años.
Su paso por la alcaldía de Bucaramanga resultó más traumático que efectivo y lo de Vitlogic lo demuestra.
Luego quiso ser presidente de la República y estuvo a punto, pero algo sucedió en la recta final de la campaña y terminó cediéndole la alfombra roja al actual presidente Gustavo Petro Urrego.
El año pasado hizo un intento por ser candidato a la gobernación de Santander, pero los contratiempos, sus contradicciones políticas y su incoherencia, junto a su inhabilitación política, terminaron relegándolo. En un año escaso, Rodolfo Hernández terminó dilapidando un capital político expresado en 10,5 millones de votos.
Posteriormente, el cuerpo médico de una institución prestadora de salud del país, se encargó de proporcionarle al ingeniero la más cruel y aterradora de las noticias.
Desde entonces, el ingeniero, dueño de una fortuna labrada en los negocios inmobiliarios, bajó la guardia y dejó que el tiempo transcurriera.
Este jueves, finalmente, en medio de la audiencia por el caso Vitalogic, el exalcalde, excandidato presidencial y exsenador, reveló lo que todo el mundo sospechaba en Santander. Que le diagnosticaron cáncer terminal. Su semblante frente al juez no podía ser más conmovedor, sobre todo para un hombre acostumbrado al debate duro, al grito, a la guerra política incluyendo el insulto.
Los últimos años de Rodolfo Hernández han resultado realmente tormentosos.
