Misael Salazar F.
Por enésima vez, el gobierno de Nicolás Maduro y voceros de la oposición venezolana inician una ronda de negociaciones el venidero viernes en Ciudad de México, con el auspicio del presidente Andrés Manuel López Obrador.

El pueblo venezolano espera que por fin haya acuerdos entre ambos sectores
Noruega continúa siendo el país mediador, como ha sucedido en otras oportunidades. Y, a diferencia de las rondas de diálogo anteriores, esta cita tiene el aval de Estados Unidos y la Unión Europea, lo que implica que puede concluir con algún resultado medible.
Maduro ya anunció que los representantes del gobierno en la mesa de diálogo, que aún no tiene lugar de reunión exacta, serán Jorge Rodríguez (Presidente de la Asamblea Nacional) y su hijo, Héctor Rodríguez, quien actualmente ocupa la gobernación del Estado Miranda.
La oposición (el sector liderado por Juan Guaidó), ha dicho que sus representantes serán Juan Pablo Guanipa, Carlos Vecchio y Gerardo Blyde. Aún faltarían delegados, tanto por el gobierno, como por la oposición.
La agenda
El propio presidente Maduro adelantó que el gobierno deja supeditada la mesa de diálogo a cuatro puntos firmes que son:
- Que se levanten todas las sanciones que pesan contra la economía y la sociedad venezolana.
2. Que la oposición, liderada por Juan Guaidó, reconozca como legítimas las actuales autoridades del país, incluyendo la Asamblea Nacional y la presidencia de la República.
3. Que la oposición renuncie a todo tipo de violencia y conspiración.
4. Que se reconozca en la mesa de negociación otros sectores de la oposición con los cuales el gobierno no solo ha venido acercándose, sino que tiene acuerdos firmados.
La oposición no ha emitido opinión acerca de estos puntos expuestos por el gobierno. Pero en caso de que no estuvieran de acuerdo, pondrían en riesgo la mesa de negociación, antes de que los delegados se sienten a conversar.
Hasta ahora, el silencio ha caracterizado al liderazgo opositor. Por lo tanto, la fecha exacta y el lugar de la primera reunión en México, aún está por definir.
Lo que sí está claro, es que esta iniciativa cuenta con el apoyo del gobierno de Joe Biden. No hay que olvidar que la oposición, conducida por Juan Guaidó, funciona bajo el tutelaje del gobierno de los Estados Unidos, que desconoció a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela y reconoció a Juan Guaidó como presidente, aunque no hubiera sido electo por el voto popular.
