Esta es la adolescente desaparecida en Piedecuesta. Foto: Archivo
Gerardo Castro Pérez
Ya han transcurrido 4 días desde que Paola Escarly Cárdenas Vera, estudiante de 13 años de edad, salió de su casa en Piedecuesta y desde entonces nadie sabe de su paradero.
Como resultado del trabajo realizado por el grupo informático de la Sijin, quedó determinado que Paola Escarly conoció a un joven de 16 años a través de Facebook y fue con él con quien concertó cita a cumplir el pasado lunes festivo 4 de julio a las 7 y 30 de la mañana.

Su plan consistía en pasear por el parque principal de Piedecuesta, conversar y compartir un helado. Sin embargo, de acuerdo a lo que manifiesta el adolescente acompañante, optaron por dirigirse a la zona rural oriental del municipio, en el sector de La Colina, y allí divertirse bañándose en el río de Oro.
A través de medios radiales, la señora Wendy Romero, madre de Paola, manifestó que ella habló con el joven pretendiente quien le asegura que al final del encuentro él la acompañó hasta cerca de su casa en el barrio Bellavista. Además, agrega doña Wendy que el muchacho le contó “que estando en el río a Paola Escarly se le cayó la blusa y que él le prestó su camiseta”.
Lo cierto es que hasta el momento de redactar esta nota la niña no aparece, y por su parte las autoridades, en cabeza del General Samuel Bernal, comandante de la Policía de Bucaramanga, con un cuerpo técnico especializado de la Sijin y en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, están trabajando en el caso analizando conversaciones de Paola en redes sociales, revisando cámaras en el sector urbano de Piedecuesta y haciendo barrido pericial en la zona rural.
Los compañeros y compañeras de colegio de Paola califican el hecho como un misterio. Los vecinos del barrio Bellavista manifiestan “que ahí hay muchas dudas y que a esta historia le hace falta un pedacito”. Y, mientras tanto, la familia sigue soportando el momento interminable de angustia y dolor.
