Maduro recibió al Alto Comisionado de Donald Trump para Asuntos Especiales, Richard Grenell. Foto: Alberto News
Misael Salazar F.
El presidente Nicolás Maduro y el enviado especial de Donald Trump para Venezuela, Richard Grenell, se reunieron este viernes en el despacho de Miraflores con una “agenda cero”, según trascendió desde el vecino país.
Grenell tenía la misión de definir con Maduro todo lo relacionado con los vuelos que deben salir de Estados Unidos rumbo a Venezuela con migrantes deportados. De igual manera, el comisionado debió plantearle al mandatario venezolano lo relativo a los ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela por distintas razones.
Sobre los resultados concretos de la reunión no hubo pronunciamiento alguno.
Pero llama la atención que el gobierno de Trump no reconoce al gobierno de Maduro y, sin embargo, envía un alto comisionado a dialogar con quien se posesionó el 10 de enero para un mandato de 6 años.

Maduro y Grenell se reunieron en Miraflores. Foto: Alberto News
Lo que acabamos de ver con la reunión entre Maduro y Grenell, demuestra que el gobierno de Donald Trump es altamente práctico.
Trump necesita que Maduro reciba los venezolanos deportados y que le devuelva los ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.
De alguna manera, la reunión con el Alto Comisionado de Trump para Asuntos Especiales, le proporciona cierta legitimidad al gobierno de Maduro.
En el fondo, Trump sabe que es con Maduro con quien puede resolver asuntos vitales de la compleja relación bilateral y en esa dirección actúa.
Lo que queda por resolver es si la reunión de este viernes dará pie para otras citas en el futuro inmediato, hasta constituir una agenda en la cual ambos países resulten beneficiados.
