El Concejo declaró el dulce y la oblea como patrimonio turístico cultural de Floridablanca. Collage: Ciudad Florida
Misael Salazar F.
Por unanimidad, el concejo municipal aprobó el Acuerdo No 24 de 2026, por el cual se declara a los dulces y las obleas de Floridablanca como bienes de interés turístico cultural y patrimonio gastronómico de ámbito municipal.
La trascendental decisión para el presente y el futuro turístico, cultural y económico del municipio, fue votada favorablemente en segunda discusión, luego de que fueran expuestos los argumentos para sostener tal declaratoria.

El ponente del proyecto fue el concejal, Wilson Ardila Parra, quien expuso los motivos y defendió la iniciativa, como el resto de los concejales, partiendo del principio de que tal distinción contribuye al reconocimiento de Floridablanca como el municipio dulce de Colombia.
Por tratarse de un hecho histórico, cultural, turístico y económico, favorable para el municipio, no hubo oposición al proyecto de Acuerdo y luego de la segunda discusión, todos los concejales de Floridablanca aprobaron unánimemente la propuesta, hecho que fue destacado por el concejal Wilson Ardila como ponente.
Una iniciativa del alcalde

El proyecto de Acuerdo para declarar el dulce y la oblea como bienes de interés turístico cultural y patrimonio de ámbito municipal, fue presentado por la administración municipal que dirige José Fernando Sánchez, a través de la secretaria de Turismo y Desarrollo Económico que conduce la abogada Adriana Carrero.
El equipo que dirige la doctora Carrero, desde la secretaría de Turismo, argumentó la propuesta con suficientes datos históricos y cifras abundantes, acerca de lo que ha significado el dulce y la oblea para la economía y la cultura de Floridablanca.

Desde el aporte de don Pablo Celis (con Dulces Celis), pasando por la familia Padilla y la familia Jiménez, la secretaría de Turismo argumenta cómo el dulce y la oblea han formado parte de la historia cultural, turística y económica de Floridablanca.
Recuerdan que lo que hoy es Floridablanca, fueron grandes extensiones de tierra dedicadas a la producción de caña de azúcar de donde extraían la panela.

Toda la argumentación utilizada por la alcaldía, a través del equipo de la secretaría de Turismo, sirvió de insumo para que, el concejo municipal en pleno y por unanimidad, aprobara el Acuerdo que consolida a Floridablanca como el municipio dulce de Colombia.
