Martín Parra, periodista y gestor de contenidos digitales
La Gobernación de Santander expidió la Resolución 12030 del 25 de junio de 2025, mediante la cual autoriza la introducción, distribución y comercialización del tradicional Aguardiente Superior en los 87 municipios del departamento. Con esta decisión, y luego de meses de debate jurídico y solicitudes aplazadas, se reabre oficialmente el mercado para esta bebida, símbolo de identidad para muchos santandereanos.
La resolución es una respuesta directa al reciente fallo de la Corte Constitucional, que declaró inconstitucional la facultad de los gobernadores para restringir el ingreso y la venta de aguardientes provenientes de otras regiones del país. La Corte, en su sentencia C-032 de 2025, consideró que tales restricciones contravenían los principios de libre competencia y libertad de elección del consumidor.
Este nuevo panorama normativo permitió que la Empresa Licorera de Santander (ELS S.A.S. BIC), luego de haber tenido varias solicitudes negadas durante 2024 y 2025, recibiera finalmente la aprobación de la Secretaría de Hacienda Departamental para retomar la comercialización del aguardiente. El permiso se concedió por un período inicial de 10 años, prorrogables por igual término.
Dany Villamizar, gerente encargado de ELS, confirmó que la producción del Aguardiente Superior se reactivó desde finales de junio, y que se espera contar con las primeras botellas disponibles en Bucaramanga y el área metropolitana durante las próximas tres o cuatro semanas. La empresa busca no solo recuperar su espacio en el mercado local, sino también volver a conectar con los consumidores que han mantenido vivo el gusto por esta bebida emblemática.
Así, para los amantes del Aguardiente Superior, la espera parece haber llegado a su fin. Bucaramanga se alista para recibir nuevamente el sabor tradicional que, por años, ha acompañado celebraciones, encuentros y memorias en la región.
