Un delincuente tiene peleando a todos en Santander. Collage. Ciudad Florida
Misael Salazar F.
La fuga de alias “Pichi”, quizás el delincuente más peligroso de Santander, desató una ola de cuestionamientos y críticas entre organismos e incluso autoridades. De esta polémica no escapan el presidente Gustavo Petro, el gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus ni el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán.
Como consecuencia de la fuga del delincuente, quien se hallaba en detención domiciliaria, la Fiscalía General de la Nación abrió investigación contra al menos dos jueces de la República, entre ellas la hermana del gobernador de Santander, María Piedad Díaz Mateus, quien dejó en libertad a “Pichi” al que acusan de varios delitos.
Las críticas contra la juez Díaz Mateus no demoraron y los detractores del gobernador aprovecharon la coyuntura.
Pero la juez dio un paso al frente y en su defensa acusó a la Fiscalía de negligente. Dijo María Piedad Díaz Mateus que la Fiscalía no fue capaz de aportar una sola prueba ni una evidencia para condenar a Óscar Camargo Ríos, alias “Pichi”.
Ahí no paró la polémica. El gobernador Díaz Mateus publicó un comunicado donde deja claro que la justicia actúa de manera independiente. Quiso decir que una cosa es el trabajo de su hermana como juez y otra muy distinta su cargo como gobernador del departamento.
En la polémica ha tenido que entrar la juez que, también en Bucaramanga, emitió la orden de detención domiciliaria para “Pichi”.
Y cuando se destapó la olla, tuvo que aparecer el INPEC, organismo encargado de la vigilancia del delincuente.
Se conoció, entonces, que al menos en 14 oportunidades, “Pichi” violó la orden de detención domiciliaria. El INPEC anunció que en 8 oportunidades alertó a la juez del caso acerca de las fugas del acusado del sitio donde cumplía la orden judicial.
Como consecuencia del escándalo, también el Consejo Nacional de Disciplina Judicial abrió investigación contra al menos tres jueces para hallar respuesta al hecho de que el delincuente ha quedado libre el mismo número de veces que ha sido detenido: Tres.
El presidente de la República, Gustavo Petro, también resulta involucrado en el espinoso asunto.
Mejor dicho, al mandatario nacional lo involucra el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, quien al saber que “Pichi” estaba en libertad, dijo que Petro lo había designado Gestor de Paz. Petro y el gobierno nacional desmintieron al alcalde bumangués y el propio mandatario nacional lo acusó de incurrir en calumnia.
En la polémica entre Petro y alcalde de Bucaramanga también resulta involucrado el gobernador Díaz Mateus, porque el presidente de los colombianos dijo en su cuenta X que “Pichi” no estaba libre porque hubiera sido designado Gestor de Paz, sino porque lo dejó en libertad la hermana del gobernador. Obviamente, el mandatario departamental le respondió al presidente.
Y como si no fueran suficientes tantos actores en este complejo asunto de la libertad del denominado Pablo Escobar de Bucaramanga, también entró en la discusión el representante a la Cámara por Santander, Álvaro Rueda Caballero y el exdiputado y candidato a la gobernación, Ferley Sierra, quienes responsabilizan al gobernador por la actuación de su hermana, la juez María Piedad Díaz Mateus.
La conclusión es que, mientras “Pichi” goza de libertad plena por la actuación de la justicia colombiana, en Santander hay una enconada disputa política como si se tratara de ganar réditos en lugar de trabajar en conjunto para lograr la captura de quien es acusado de distribuir droga en los dos Santanderes, fuga de la prisión y varios homicidios en el área metropolitana.
Deberíamos concluir que urge la cordura y la tranquilidad, porque un delincuente no puede poner a pelear a los organismos del Estado y a los líderes políticos de Santander.
