Rafael Marín firmó la resolución que suspende el pico y placa en Floridablanca. Foto: Archivo
Gerardo Castro Pérez
A un año del próximo proceso electoral en el que se elegirán gobernadores, diputados, alcaldes y concejales, comienzan a enseriarse candidaturas con opción real de triunfo.
Rafael Antonio Marín Lozano, abogado especializado y exconcejal de Floridablanca, es hijo de don Antonio Marín Salazar, también exconcejal de la ciudad dulce, exdiputado y exparlamentario por el Partido Conservador. Y hermano del Senador Conservador José Alfredo Marín Lozano.
Al inicio del cumplimiento de la anterior campaña para la actual alcaldía 2020 – 2023, Rafael Marín figuró como precandidato cumpliendo la tarea de recolección de firmas. Al final, desistió de su proyecto y apoyó la aspiración de la hoy concejala (por el estatuto de la oposición) María Mercedes Muñoz.
Rafael es florideño raizal, quien habiendo transcurrido su infancia y juventud entre los barrios Villabel, La Cumbre, La Ronda y Paragüitas, conoce de primera mano la idiosincrasia local y su propuesta siempre ha estado enmarcada en “Floridablanca para los florideños”.
Entendidos en política aseguran, que la candidatura de Rafael sería una propuesta seria y con opción real de triunfo, por su conocimiento de la funcionabilidad de la administración pública, su experiencia política, su intachable hoja de vida y el seguro apoyo de importantes sectores cívicos, comunales y empresariales del municipio.
Total, la próxima contienda electoral se proyecta interesante y en los mentideros políticos se escucha, que, dada la rivalidad entre la Casa Mantilla y los Ángeles Moreno, quienes cada uno llevarán candidato propio, es ahí cuando la candidatura de Rafael Marín adquiere peso específico y con facilidad se mete por el medio logrando la victoria.
