Cinco senadores radicaron una ponencia mayoritaria que rescata el 80 % del texto aprobado en la Cámara. Centro Democrático, Pacto Histórico y sectores del liberalismo se apartan, mientras el tiempo legislativo se agota.
Martín Parra
Contra todo pronóstico y en medio de profundas divisiones, la reforma laboral del Gobierno Petro logró avanzar hacia su tercer debate legislativo. Este lunes, cinco senadores de distintas bancadas radicaron una nueva ponencia mayoritaria en la Comisión Cuarta del Senado, con el objetivo de destrabar el proyecto antes de que se cierre la legislatura el 20 de junio.
La nueva ponencia, que será debatida este martes 27 de mayo, lleva las firmas de Carlos Abraham Jiménez (Cambio Radical), Juan Felipe Lemos (Partido de la U), Richard Fuelantala (AICO), Samy Merheg (Partido Conservador) y Angélica Lozano (Alianza Verde), presidenta de la comisión.
El documento contiene 75 artículos y, según Lozano, conserva el 80 % del texto previamente aprobado en la Cámara de Representantes. “Se mantuvieron puntos de consenso para asegurar que la reforma tenga viabilidad en el Congreso”, señaló la senadora. Entre las medidas incluidas se destacan:
- El recargo nocturno a partir de las 7:00 p. m.
- El pago del 100 % de recargo por trabajo dominical y festivo.
- La posibilidad de pactar jornadas laborales concentradas en cuatro días.
- La exigencia de cuotas mínimas de contratación para personas con discapacidad en empresas con más de 100 trabajadores.
Sin embargo, el respaldo político es parcial. Tres senadores clave decidieron no apoyar la ponencia: Jhon Jairo Roldán (Partido Liberal), Aída Avella (Pacto Histórico) y Carlos Meisel (Centro Democrático). Cada uno, por razones distintas, se apartó del consenso. Avella considera que la ponencia no recoge temas cruciales para el Gobierno como la jornada nocturna desde las 6:00 p. m., el pago pleno de horas extras y nuevas garantías para microempresas. Meisel, por su parte, reiteró que el Centro Democrático no acompaña el texto, alegando que se rompieron los acuerdos iniciales y no se respetó la palabra empeñada.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, advirtió que, aunque esta ponencia avanza, la del Gobierno sigue siendo la que proviene de la Cámara de Representantes. Mientras tanto, el Ejecutivo insiste en su plan paralelo: una consulta popular compuesta por 16 preguntas, como vía para legitimar sus reformas si el Congreso vuelve a cerrarle el paso.
En contexto:
- La ponencia será debatida este martes 27 de mayo en la Comisión Cuarta del Senado.
- A pesar de avanzar, la reforma aún no cuenta con mayoría clara y está en riesgo por falta de unidad.
- El plazo para aprobar el proyecto vence el 20 de junio.
- La puja política continúa entre quienes buscan salvar al menos una parte del proyecto y quienes prefieren que naufrague por completo.
