Martín Parra
San Vicente de Chucurí ha sido gravemente afectado por las recientes lluvias que provocaron el desbordamiento de la quebrada Las Cruces.
Este desastre natural ha dejado un saldo considerable de pérdidas materiales, afectando tanto a la infraestructura como a las familias locales.
El gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, tras realizar una evaluación preliminar de los daños, ha solicitado un refuerzo de recursos a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo para la recuperación de las zonas devastadas. Según sus estimaciones, el costo de las obras de reconstrucción podría superar los 40.000 millones de pesos.
Las tareas más urgentes incluyen la reconstrucción de puentes, muros de contención y la canalización de las quebradas, obras necesarias para evitar que futuras tragedias afecten nuevamente a la región. Entre los detalles revelados por el mandatario, se destacan los siguientes
- La reconstrucción del puente colapsado tendría un valor de 7.000 millones de pesos
- La construcción de un muro de contención para proteger viviendas en riesgo ascendería a 5.000 millones
- El daño en algunas vías necesitaría un muro adicional que costaría alrededor de 15.000 millones de pesos.
- Además, se requiere la reposición de cinco puentes peatonales, con un costo estimado de 3.000 millones de pesos, y la canalización de los cauces, que tendría un presupuesto cercano a los 10.000 millones de pesos.
Video: El gobernador Díaz Mateus ofrece un balance de la situación
A pesar de la gravedad de la situación, el gobernador Díaz enfatizó que, aunque se han distribuido ayudas humanitarias para las familias damnificadas, aún no se contemplan subsidios de vivienda directos.
Sin embargo, ha puesto especial énfasis en que los recursos lleguen de manera eficiente a quienes verdaderamente han sido afectados por la tragedia.
En esta ocasión, la apuesta es que la ayuda se destine principalmente a quienes lo han perdido todo, como los arrendatarios que vivían en las viviendas destruidas por la avalancha, y no a los propietarios de dichas casas, muchos de los cuales ya recibieron asistencia tras tragedias anteriores.
El gobernador aclaró que el gobierno departamental está gestionando alternativas a largo plazo en coordinación con el Ministerio de Defensa y el alcalde de San Vicente de Chucurí, con la finalidad de reubicar a las familias más vulnerables en terrenos disponibles para el desarrollo de proyectos habitacionales.
Temor en la comunidad ante la magnitud del desastre
El temor de los habitantes de San Vicente de Chucurí crece ante el recuerdo de una tragedia similar en 2011, cuando una avalancha de la misma quebrada Las Cruces dejó 12 muertos y más de 80 familias damnificadas.
En aquella ocasión, las promesas de ayuda gubernamental no se cumplieron en su totalidad, lo que incrementa la preocupación de la población afectada en este nuevo episodio.
Ante esta situación, el gobernador también solicitó la ejecución inmediata de 10.000 millones de pesos en horas de maquinaria amarilla para atender la emergencia, así como la asignación de 1.000 horas adicionales para San Vicente de Chucurí, sumadas a las 3.000 horas ya otorgadas. Estas labores buscan acelerar la remoción de escombros y la adecuación de terrenos para evitar nuevas afectaciones.
Acciones preventivas
Las autoridades locales han declarado alerta máxima en la región y han hecho un llamado a la población para que siga las recomendaciones de los organismos de socorro. En paralelo, se está trabajando para implementar medidas preventivas que mitiguen el impacto de futuros desastres naturales.
Este evento trágico ha evidenciado una vez más la vulnerabilidad de San Vicente de Chucurí ante las inclemencias climáticas. La comunidad ahora espera que los recursos necesarios lleguen oportunamente y que las obras de infraestructura se realicen con rapidez y eficacia para garantizar la seguridad de las familias afectadas.
