Cae bruscamente el precio del petróleo por la guerra de aranceles entre EE UU y China. Foto: Besta
Misael Salazar F.
No pasó mucho tiempo desde que Estados Unidos y China aumentaran sus aranceles al 104% y el 84% respectivamente, para que el precio del petróleo de referencia Brent se desplomara.
Resulta paradójico que siendo el petróleo uno de los pocos productos exentos del incremento en los aranceles, sea uno de los más afectados en la crisis mundial desatada por la política económica de Donald Trump.
Estados Unidos aumentó 104% los aranceles a los productos importados de China y el gigante asiático respondió con el 84% de aranceles para los productos que ingresan al país procedentes de Estados Unidos.
La respuesta china a la desproporcionada política de Trump, hizo que el precio del crudo cayera por encima del 6,0%.
En suma, desde que Trump anunciara su nueva y agresiva política arancelaria, el precio del petróleo ha caído 15%, desde los 74 dólares por barril, hasta los 59 dólares que se cotiza este miércoles.
En este escenario, con una guerra declarada entre las dos principales economías del mundo, todo parece absolutamente impredecible.
Colombia y Venezuela
Colombia, que no es uno de los grandes exportadores de crudo del mundo, pero tiene significativos ingresos por este concepto, sentirá los efectos de este descenso en el precio del principal recurso energético del planeta.
Como sabemos, la exportación de crudo forma parte de uno de los principales componentes de los ingresos del país, por lo que el descenso en los precios del petróleo no puede pasar para nada inadvertido.
Ni que hablar de Venezuela, pechada con un arancel del 15% a todos los productos que exporta a Estados Unidos, incluyendo el petróleo.
Adicionalmente a los aranceles, Trump ordenó el fin de la licencia a las empresas petroleras para explotar y comercializar petróleo venezolano en el resto del mundo.
Esta situación provocó que Nicolás Maduro decretara la emergencia económica, una medida especial para enfrentar la situación generada por la política de Estados Unidos hacia el país con las mayores reservas petrolíferas del mundo, pero con una crisis política y social sin precedentes.
Este es el escenario tan pronto como Estados Unidos y China han decretado una guerra comercial que, por tratarse de las dos principales economías del mundo, puede arrastrar a todo el planeta a una crisis caracterizada por la desestabilización y el caos.
