Por Iván Aguilar Zambrano
𝕏: @ivanfaguilar
La seguridad no es un gasto, es una inversión. Como cualquier región, para el área metropolitana de Bucaramanga la seguridad es la base sobre la cual se construyen el desarrollo, la convivencia y el bienestar. ¿De qué sirve una ciudad moderna si no podemos caminar tranquilos por sus calles? ¿De qué sirve hablar de competitividad si los comerciantes y sus clientes tienen que vivir con miedo?
Los recientes casos de atracos cometidos por ‘motoladrones’ y los sicariatos, ampliamente difundidos por redes sociales y medios de comunicación, no solo generan alarma, sino que evidencian una necesidad urgente: ¡Actuar ya! La respuesta no puede ser la resignación, sino la acción decidida. Por eso, el primer paso es materializar el Centro de Gestión de Emergencias y Seguridad (CEGES), una poderosa evolución del Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4).
Esta inversión de más de 50 mil millones de pesos permitirá contar con un centro dotado de cámaras de última generación, con reconocimiento facial y la capacidad de identificar placas de motos y carros, dándole a las autoridades la posibilidad de monitoreo permanente a corredores estratégicos y puntos críticos. Estos elementos, integrados con inteligencia artificial, permitirán anticipar comportamientos delictivos, actuar de manera inmediata y atender oportunamente emergencias de todo tipo.
Hay que decirlo con claridad, la razón por la que no se ha avanzado es la falta de recursos. El gobierno nacional se había comprometido a financiar el 75% del proyecto, y todo indica que no llegarán. Frente a este escenario, la responsabilidad ahora recae en los gobiernos locales, que deben asumir el desafío de buscar los recursos necesarios para poner en marcha el CEGES.
Como ha insistido el gobernador Juvenal Díaz, llegó la hora de dar un salto tecnológico que potencie la protección de la vida, los bienes y la tranquilidad de la ciudadanía. El área metropolitana de Bucaramanga no pueden quedarse atrás. El CEGES es la columna vertebral de una nueva visión de seguridad ciudadana, en la que la tecnología es una herramienta eficaz y necesaria.
Pero no olvidemos algo fundamental, la seguridad no es una responsabilidad exclusiva de la Policía o de los gobernantes, es un asunto de todos. Combatir la delincuencia común y organizada del área metropolitana exige corresponsabilidad, solidaridad y compromiso ciudadano. Si cada sector y cada persona asume su parte, podremos construir un entorno más seguro y cerrarles el espacio a quienes hoy buscan sembrar miedo.
Por eso, resolvamos entre todos. Hagamos la vaca, pensemos en una APP, exploremos esquemas de cofinanciación. Pero no dejemos solos al gobernador ni a los alcaldes. Al final, todos nos vamos a beneficiar. La seguridad, y por tanto el CEGES, es un asunto de todos y no da espera.
