Misael Salazar F.
Las estaciones de policía de Floridablanca son centros donde la violación de los Derechos Humanos es evidente y cotidiana.
Así lo constata la personera municipal, María Margarita Serrano Arenas, quien ha dejado constancia del hacinamiento y los problemas de salud que se vive en estos centros de reclusión temporal del municipio.
El primer gran problema es el hacinamiento. La Personería ha podido verificar que en las estaciones de policía de Papi Quiero Piña y La Cumbre, existe un hacinamiento del 500 o 600%. “Como ejemplo –dice la funcionaria- podemos afirmar que las celdas de La Cumbre tienen capacidad para un total de 15 detenidos y la última vez que visitamos la estación habían 71. Mientras que en PQP, la capacidad es 6 detenidos y en este momento hay 59”.

La personera municipal de Floridablanca, María Margarita Serrano no solo ha denunciado el hecho, sino que ha buscado la forma de solucionarlo
Esta acumulación humana genera un segundo gran inconveniente: En Papi Quiero Piña aparecieron 18 detenidos con escabiosis (sarna), sin atención médica, ni limpieza, ni tratamiento. El contagio entre los detenidos es producto del hacinamiento.
Entre los seres humanos allí “apiñados” hay migrantes, incluyendo un ciudadano americano.
La responsabilidad directa es del INPEC, organismo al que compete el traslado a las cárceles de algunos de estos ciudadanos para descongestionar las estaciones de policía. Pero se niega porque las cárceles también están igual o peor de hacinadas.
Tampoco hay quien se ocupe de la salud y la higiene de estas personas, salvo en algunos casos donde los familiares asumen la responsabilidad.
La conclusión es que, también en Floridablanca hay “depósitos humanos”.
