Parece que la guerra económica ha comenzado. Foto: Archivo
Misael Salazar F.
Como era de suponer, el mundo no estará tranquilo mientras Donald Trump sea el presidente de los Estados Unidos.
El impredecible mandatario ha desatado una feroz guerra comercial contra dos de sus socios tradicionales, México y Canadá, incluyendo al gigante asiático, China.
Tal como lo anunció durante la campaña presidencial y en su discurso de toma de posesión, Trump impuso aranceles del 25% a los productos importados de México y Canadá y del 10% a los productos que llegan procedentes de China.
La respuesta de los afectados no se hizo esperar. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció una medida recíproca y aplicará aranceles del 25% a los productos que importa desde Estados Unidos.
Igual medida fue anunciada por el primer ministro de Canadá, en respuesta a las decisiones del mandatario estadounidense.
China, además de incrementar los aranceles a los productos que llegan al gigante desde los Estados Unidos, anunció que demandará las medidas de Trump ante el Consejo Mundial de Comercio (CMC).
Efectos de las medidas de Trump
Todavía es muy temprano para conocer los efectos de las medidas de Trump contra los productos procedentes de México, Canadá y China.
Pero la cantidad de productos que estos cuatro países intercambiaron en 2024, permiten afirmar que nadie quedará inmune frente a las decisiones del magnate inmobiliario devenido en presidente.
El año pasado, Estados Unidos importó de México productos por un total de 466.600 millones de dólares, es decir, casi 500.000 millones de dólares.
Durante el mismo periodo, Estados Unidos compró a Canadá mercancías por 337.200 millones de dólares, mientras que a China le compró productos por 401.400 millones de dólares.
De entrada, los anuncios de Trump amenazan con hacer volar por los aires el Tratado de Libre Comercio (TLC) que durante muchos años mantienen Estados Unidos, Canadá y México y empeora las relaciones don el gigante asiático, China, a quienes muchos ya consideran como la nueva potencia económica del mundo.
Las excusas del presidente estadounidense
Los argumentos de Trump para aplicar los incrementos arancelarios contra sus socios comerciales, parecen tan descabellados como las propias medidas.
Desde la perspectiva del nuevo gobierno de ultraderecha dirigido por el magnate, la guerra arancelaria tiene justificación porque busca castigar a México, Canadá y China, países que, a juicio de Trump, no luchan contra el tráfico de fentanilo ni contra los migrantes ilegales.
Por eso mismo, Trump deja claro que, si esta especie de castigo arancelario no redunda en frutos favorables reduciendo el fentanilo y los migrantes ilegales, Estados Unidos procederá a incrementar el castigo.
Por ahora, lo que se avizora es una guerra sin precedentes que pone en cuidados intensivos las relaciones diplomáticas y económicas entre estos cuatro países y que puede traer consecuencias significativas para el resto de la economía mundial.
El tiempo dirá cuan equivocado o cuan acertado será Trump, pero, de entrada, las medidas arancelarias parecen una soberana locura.
