Misael Salazar F.
Luego de casi un año de la derrota de Donald Trump como candidato a la reelección en los Estados Unidos, se conoce que el hoy expresidente engañó a Juan Guaidó, Iván Duque y el Grupo de Lima, respecto a una eventual intervención estadounidense en Venezuela.

Juan Guaidó siempre contó con el apoyo de Iván Duque
“Respecto a Venezuela, todas las cartas están sobre la mesa”, repetía con insistencia Trump cuando lo consultaban respecto a la situación de Nicolás Maduro.
Pero hoy se conoce que el expresidente nunca creyó conveniente una intervención armada estadounidense en Venezuela. Fueron, precisamente, los altos mandos militares estadounidenses, quienes asesoraron a Trump sobre lo inconveniente que resultaba una invasión o intervención armada en Venezuela.
Elliott Abrams, nombrado por Trump como representante de la Casa Blanca para los asuntos con Venezuela, es el encargado de develar la mentira y el engaño del cual fueron víctimas Juan Guaidó (autoproclamado presidente interino de Venezuela), Iván Duque, quien más de una vez pidió una intervención en Venezuela y el Grupo de Lima, constituido para presionar la salida de Maduro del gobierno.
Según Abrams, retirado de la política desde la derrota electoral de Donald Trump, el “todas las cartas están sobre la mesa”, no pasó de ser un simple enunciado de Donald Trump, sin ningún tipo de asidero. “Nunca Trump pensó intervenir de forma armada en Venezuela, porque los militares estadounidenses no estuvieron de acuerdo”, dice hoy Elliott Abrams.
La misma fuente (Abrams), sostiene que los altos mandos militares estadounidenses aconsejaron al entonces presidente no intervenir en Venezuela. Expresaron que era suficiente con la guerra que libraba Estados Unidos en Afganistán e Irak. Y que no era lo mismo intervenir en Irak o Afganistán, que, en Venezuela, un país con 35 millones de habitantes y condiciones muy distintas a las de los países ya nombrados.
De hecho, como sabemos, EE UU acaba de abandonar Afganistán cargando con una enorme derrota, luego de varios años de intervención militar. En agosto pasado se produjo, quizás, la mayor movilización aérea de los Estados Unidos, en un esfuerzo sin precedentes para rescatar unos 160.000 soldados y personal que se hallaban en Afganistán cumpliendo distintas tareas. Algunos expertos consideraron esta derrota estadounidense, tan dura como la que vivieron las tropas norteamericanas en Vietnan.
Todos engañados
La conclusión de Elliott Abrams, hoy día, es que Juan Guaidó, Iván Duque, el Grupo de Lima y en general toda la oposición venezolana, actuaron siempre contra Nicolás Maduro, convencidos de que en cualquier momento Donald Trump ordenaría el avance de las tropas norteamericanas sobre Venezuela, cosa que nunca estuvo en los planes del exmandatario.
Esperando esa intervención que nunca llegó, la oposición venezolana, apoyada por Duque y el Grupo de Lima, se negó a participar en los procesos electorales y con esa estrategia perdió el capital político que había logrado alguna vez. Esta es la conclusión a la que llega hoy Abrams.
Al final, como sabemos, la oposición optó por participar en el proceso electoral convocado para el venidero 21 de noviembre y se sentó con el gobierno de Maduro en la mesa de diálogo que se lleva a cabo en México con la mediación de Noruega y que actualmente cumple con la tercera sesión de conversaciones.
La conclusión es que, esperando que EE UU interviniera en Venezuela, Juan Guaidó se diluyó como presidente interino. Esperando esa misma intervención, Iván Duque dejará el gobierno el año entrante y el Grupo de Lima terminó disuelto con la victoria de Alberto Fernández y la derrota de Macri en Argentina y la posterior victoria del MAS en Bolivia y Pedro Castillo en Perú.
