Trump y Putin se reunirán el viernes en Alaska. Foto: El Periódico
Misael Salazar F.
Alaska -un territorio que hasta 1867 perteneció a Rusia y hoy forma parte de los Estados Unidos– se reunirán el próximo viernes, 15 de agosto, los mandatarios Donald Trump y Vladimir Putin.
El objetivo primario de la reunión es discutir los términos de un posible cese al fuego en Ucrania, con la posibilidad de terminar el conflicto.
Pero hay otros temas pendientes de discusión entre los líderes de ambas potencias: Los aranceles, las sanciones impuestas a Rusia y las posibilidades de incrementar la cooperación.
Obviamente, todo pasa por lo que suceda con la guerra en Ucrania. Avanzar en la culminación del conflicto bélico en Ucrania, es fundamental para continuar la discusión de otros temas importantes de la agenda bilateral.
Decidir por Ucrania sin Zelenski
Ni Putin ni Trump descartan la posibili0dad de una reunión tripartita con el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.
Pero es claro que a la reunión del viernes el líder ucranio no ha sido invitado y que el futuro de la guerra se decidirá entre Trump y Putin, sin tomar en cuenta la opinión de Zelenski.
Incluso, Donald Trump dijo en público que Zelenski debe firmar algo para acaba con la guerra, aunque no especificó a qué se refiere. Se intuye si, que Trump terminará aceptando al menos dos condiciones impuestas por Rusia para dar por terminada la guerra:
Pero es claro que a la reunión del viernes el líder ucranio no ha sido invitado y que el futuro de la guerra se decidirá entre Trump y Putin, sin tomar en cuenta la opinión de Zelenski.
La primera, que Rusia se quede con los territorios ucranianos conquistados durante la guerra y se estima que Ucrania ha perdido al menos el 20 por ciento del su territorio a manos del Ejército de Putin.
La segunda, que Ucrania renuncie a toda posibilidad de formar parte de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que fue el desencadenante de la confrontación bélica entre los dos países.
Seguramente, Putin colocará una tercera condición en la mesa de negociación: El hecho de que se designe una fuerza de paz que tendrá autoridad sobre los territorios ocupados por Rusia durante la guerra, lo que daría como un hecho que Ucrania deberá desprenderse del territorio conquistado por los rusos.
Como quiera que sea, la esperanza de Trump es que el viernes, en Alaska, un territorio ruso vendido por el zar Alejandro II a los Estado Unidos en 1867, se puedan echar las bases de un acuerdo que ponga fin a la guerra de Ucrania. Si lo logra, Estados Unidos se quitará un dolor de cabeza por la cantidad de recursos y armas que ha invertido en Zelenski, sin aparentes resultados positivos a la vista: Todo lo contrario.
