Este hombre cuida un árbol del parque de Floridablanca como si fuera su propio hijo. Foto: Ciudad Florida
Misael Salazar F.
Un día por semana, todas las semanas, un hombre adulto viaja desde Lagos hasta el parque de Floridablanca con una misión especial.
Casi siempre carga una mochila terciada donde guarda los instrumentos necesarios para un corto viaje. Pero cuando se trata de la cita del parque, carga en ella una botella con agua y otra con fertilizante.
Llega al parque. Va directamente al costado que se ubica frente a Oxxo y saluda con la señal de respeto a Búcaro, un árbol que sembró hace un par de meses y al que ve crecer siempre, como si la planta sintiera el cariño y el afecto que semanalmente le profesa el florideño.
Se inclina ante Búcaro. Lo saluda. Le susurra al oído. Conversa con él como preguntándole qué hay de nuevo, qué dicen los parqueros de Floridablanca, cómo lo ha tratado el clima últimamente. Búcaro no habla, pero mueve su joven ramaje, como respondiendo y dialogando con quien un día tuvo la elegancia y el detalle de sembrarlo.
Luego, el florideño se agacha. Extrae el agua y el fertilizante y los coloca en la raíz de Búcaro, para proporcionarle elixir, fuerza, frescura, vitamina para que continúe su marcha ascendente rumbo al cielo florideño, que en esa parte del parque parece infinito.
El joven árbol bate sus gajos y sus ramas, aunque no haya viento. Es señal de agradecimiento de la naturaleza hacia este hombre que tuvo la delicadeza de sembrarlo y que se comprometió a cuidarlo, como seguramente cuidó a sus hijos y como muy seguramente cuida a sus nietos.
Cuando ha terminado el ritual de cada semana, el hombre se despide de Búcaro. Le promete que la semana entrante estará de regreso. Le dice que traerá más agua y fertilizante para ayudarlo a combatir el verano intenso que nos acompaña por esta época.
Búcaro queda profundamente agradecido. Le han suministrado agua y alimento para los próximos ocho días, mientras regresa el hombre que lo cobija, le habla, lo protege y lo cuida.
El hombre que cuida de Búcaro emprende el camino de regreso, porque asumió la tarea de aspirar a edil por la Comuna 6 de Floridablanca, que integran entre otros los sectores de Lagos, donde vive.

Se trata de Trino Alfredo Villamizar, un periodista y líder comunitario que, representando al Partido Verde, trabaja para que cada Comuna tenga los ediles que serán las voces comunitarias. Él aspira ser el edil de la Comuna 6.
