Continúan apareciendo casos de abuso sexual a cargo de sacerdotes católicos. Foto: Achivo
Misael Salazar F.
Un nuevo informe de más de 400 páginas, firmado por el fiscal general del estado de Maryland (EE UU), concluye que cerca de 600 niños fueron abusados sexualmente por sacerdotes y otros agentes católicos adscritos a la Arquidiócesis de Baltimore.
En un escalofriante documento de 463 páginas, el fiscal Anthony Brown, acusó a la iglesia católica de décadas de encubrimiento y de lo que denominó una “asombrosa omnipresencia” de abuso sexual.
La BBC Mundo resume el contenido del documento en una nota titulada: “Mas de 600 niños abusados por 150 sacerdotes”.
La BBC cita al arzobispo de Baltimore, William Lori, quien pide perdón a las víctimas. Igual conducta han manifestado otros líderes eclesiásticos, en otras regiones del mundo y en mismo Estados Unidos, donde se han denunciado casos atroces de abuso sexual vinculados a sacerdotes que han contado con el encubrimiento de obispos, arzobispos y cardenales. El mismo papa, Juan Pablo II, ha sido acusado de guardar silencio frente a miles de casos de abuso sexual, para proteger el “buen” nombre de la iglesia católica.
En Francia, Alemania, España, Suecia e Irlanda, entre otros, también han denunciado miles de casos de abuso sexuales en los cuales estuvieron o están vinculados sacerdotes, contando con el fiel encubrimiento de altos prelados o jerarcas de la iglesia católica.
La alta jerarquía católica actuaba de diversas formas para encubrir a los responsables de abusos sexuales vinculados a la iglesia. Por un lado, guardaban silencio frente a las denuncias, como si los afectados no tuvieran derecho a exigir explicaciones frente a la cuestionable conducta de los sacerdotes o el personal de apoyo en las iglesias.
Por otro lado, protegían a los sacerdotes denunciados de abuso sexual, cambiándolos de parroquia. Con esta estrategia, lo que hacían era trasladar a los abusadores para que continuaran su cadena delictiva en otros lugares.
El propio papa Francisco ha tenido que tomar medidas para detener la cadena de abusos en la iglesia, pero incluso él mismo ha sido acusado de encubrir casos de pederastia.
