Las dudas recaen sobre un polémico contrato firmado entre la Gobernación de Santander y la Unión Temporal Santander por el Mundo, cuyo objetivo es contar con la logística necesaria para la realización de eventos en todo el departamento.
La primera sorpresa que alguien consigue al revisar el contrato es en lo relacionado con el suministro de comidas para la gobernación.
El denominado “almuerzo especial”, que puede estar integrado por una hamburguesa, con papas y gaseosa, le cuesta al departamento la “humilde” y modesta cantidad de 87.000 pesos.
Un desayuno normal (integrado por jugo natural, caldo, bebida caliente y una proteína), le cuesta a la gobernación de Santander la cantidad de 59.688 pesos.
El famoso contrato fue develado en un informe publicado por El Tiempo, donde aparecen otras supuestas anormalidades.
Por ejemplo, el contrato establece que el arriendo de un local para una reunión de 8 horas, con un aforo de 300 a 500 personas, puede costarle al departamento la cantidad de $12.900.000, es decir, casi 13 millones de pesos.
El contrato establece muchos otros ítem, igual de polémicos por lo elevado de su costo, pero lo curioso es que en la gobernación de Santander dicen que no hay sobreprecio, que todo se ajusta a los valores del mercado, por lo tanto, no hay irregularidades.
Todo esto sucede en Santander, mientras el gobierno de Gustavo Petro pide austeridad y cancela contratos leoninos en la presidencia de la República para bajar costos y reducir gastos onerosas. ¿Qué dirá a esto el gobernador Mauricio Aguilar Hurtado? ¿Qué dirá el contralor Freddy Anaya, quién no quiere dejar el cargo a pesar de las decisiones jurídicas en su contra?
