Misael Salazar F.
Los expertos e investigadores han llegado a la conclusión de que los principales síntomas de la variante Ómicron son muy parecidos a los de un resfriado común y alertan que, por tal razón, los pacientes dejan de prestarle la atención necesaria.
Los estudios realizados, hasta ahora, concluyen que un paciente con Ómicron, sufre de dolor de cabeza, dolor de garganta, secreción nasal, fatiga y estornudos.
Como vemos, es fácil confundir estos síntomas con los de un resfriado. Siendo así, aparentemente no habría problema. Pero el inconveniente para la salud pública es que muchas personas, al sentir estos síntomas, creen que es un resfriado y no se hacen la prueba para detectar la posible infección con la variante Covid, Ómicron.
El riesgo es latente. Al no estar seguros que pueden estar infectados con Ómicron, los pacientes no toman las previsiones, no se aíslan ni se hacen la prueba. La conclusión de los expertos es que muchas personas, creyendo padecer un simple resfriado, están infectando a muchas otras personas.
Tratamiento
Lo primero que debe hacer un paciente con estos síntomas, es no confiarse en que se trata de un resfriado. Por lo tanto, debe hacerse la prueba para detectar si se trata de un resfriado o de la variante Ómicron.
Si el resultado de la prueba es positivo, lo recomendable es acudir al médico y ponerse en tratamiento, junto al aislamiento necesario para evitar contagiar a otras personas.
Los avances científicos han determinado que la variante Ómicron afecta más los bronquios que a los pulmones. Ello garantiza que, con un buen tratamiento, los riesgos disminuyen rápidamente. Es todo lo contrario que el contagio por Covid-19, donde el órgano más afectado es el pulmón y por lo tanto el riesgo es mucho mayor.
