Misael Salazar F.
Como si presagiara que era hoy o nunca, el australiano Jai Hindley lanzó un ataque en los 4 últimos kilómetros de la etapa 20 del Giro de Italia disputada este sábado y prácticamente dejó sentenciada la carrera.
Sólo faltaban 4 mil metros para La Marmolada, final de la etapa penúltima del Giro.
Al australiano no le importó que faltara la etapa contra el cronómetro que debe disputarse este domingo antes de celebrar la victoria. Igual quiso probar las fuerzas de Mikel Landa y las de La Locomotora del Carchi.
Ambos se fundieron ante el ímpetu y la fuerza con que Hindley se marchó buscando el último premio montañoso de la carrera y el final de la fracción número 20.
El primero en fundirse fue Landa. Y cuando el australiano quiso saber de Carapaz, supo que La Locomotora estaba fundida en el ascenso terrible a La Marmolada.
¿Quién puede impedir que Hindley gane este domingo el Giro de Italia? Quizás nadie, aunque no faltará quien lo intente en los 17 kilómetros contrarreloj que nos separan del final de la segunda carrera más importante del mundo por etapas.
La trepada del “Canguro” fue de tal tamaño y tanta fuerza, que Mikel Landa llegó después de 49 segundos y Richard Carapaz, quien aspiraba su segundo Giro, perdió un minuto y 28 segundos.
Con semejante ventaja, faltando una contrarreloj de 17 kilómetros para celebrar la victoria final, no queda mucho por esperar ni decir. Consideremos que el Giro de Italia ha terminado y que un australiano con olfato y sentido de la oportunidad, le arrebató en 4 kilómetros la maglia rosa a un corredorazo nacido en la provincia ecuatoriana de El Carchi, que se hizo ciclista ordeñando vacas: Richard Carapaz. ¡Todo parece consumado!
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