Él es Daniel Felipe Ibáñez, el florideño que murió este miércoles en la autopista. Foto suministrada
Misael Salazar F.
Daniel Felipe Ibáñez partió de Floridablanca, este miércoles, rumbo a Bucaramanga, en busca de la joyería donde laboraba.
Así lo hacía siempre, desde hacía unos meses, cuando junto a su madre y sus tres hermanos intentó llegar a Estados Unidos y las autoridades migratorias lo devolvieron. “Fue el único que tuvo que regresarse”, dijo Jaqueline Martínez, su tía y presidenta de la Junta de Acción Comunal del Casco Antiguo de Floridablanca.
Quizás Daniel Felipe nunca leyó a Herman Hesse, pero practicaba lo que el afamado escritor llamaba el obstinado, pero en la acepción que describe al que nunca se rinde, al que tropieza y se levanta, al que se empeña en logar lo que se propone.
Fue la obstinación en la forma como la entendió Herman Hesse, la que llevó al joven florideño a estudiar inglés en el SENA. A sus 22 años, próximos a cumplir, soñaba con regresar en busca del sueño de reunirse con su progenitora y sus hermanos.
Se le truncó el sueño a este joven que nació y vivió en el Casco Antiguo de Floridablanca, como nacieron y vivieron sus ancestros, como nació y vivió su señora madre, como nacieron y vivieron sus hermanos hasta que optaron por mirar a otras tierras como lo han hecho millones de colombianos.
Daniel Felipe estudiaba y trabaja y en el tiempo que le quedaba soñaba con el momento de reunirse con su familia, la misma con la que quiso jugar al inmigrante, la misma con la que se vio personalmente hasta el día que los gendarmes que cuidan la frontera, decidieron, sin razón alguna, que él no podía ingresar a Estados Unidos.
Desde entonces se dedicó a cumplir, uno a uno, los requisitos legales que le exigían para volver a intentarlo, esta vez cumpliendo las normas y las exigencias del Departamento de Inmigración estadounidense.
Hoy tropezó con la muerte

Daniel Felipe Ibáñez, el joven florideño que perdió la vida en un accidente absurdo. Foto suministrada
Este miércoles se le acabaron los sueños.
En mala hora y en mal lugar, Daniel Felipe Ibáñez tropezó con un retén de Tránsito en la autopista que de Floridablanca (donde vivía), conduce a Bucaramanga (donde trabajaba).
Los hechos aún son objeto de investigación. El caso es que el joven quiso esquivar el retén y chocó contra el concreto. Parece que la muerte fue inmediata. Parece que los sueños se acabaron en apenas un instante.
Dicen algunos testigos, que, a Daniel Felipe, un alférez le lanzó un cono para que se detuviera y ello pudo haber provocado la muerte del joven.

Su sueño era viajar a Estados Unidos a reencontrarse con su madre y sus hermanos. Foto suministrada
Es una hipótesis. La investigación se encargará de corroborarla o negarla. Lo único terriblemente cierto, es que en ese absurdo accidente de perdió una vida joven que, según testimonios, apenas tenía tiempo para ir de la casa al trabajo y viceversa, como antes iba de la casa a la escuela o de la casa al José Elías Puyana y de la casa al colegió donde validó el bachillerato en su lucha por perseguir las estrellas.
Condolencias
Desde el abogado Diego Jaimes, hasta el periodista Ramiro Triana o Yemerson Hernández, lamentaron la muerte de Daniel Felipe y les enviaron un abrazo solidario a sus familiares, comenzando por “La Pola”, como cariñosamente se conoce a Jaqueline Martínez, la presidenta de la JAC del Casco Antiguo.
Y desde esta casa editorial, Ciudad Florida, expresamos también nuestra solidaridad con La Pola, a la madre de Daniel Felipe y sus hermanos y el resto de familia y pedimos al Todopoderoso que les regale paciencia y resignación en momentos tan dolorosos como los que están viviendo.
A Daniel Felipe, este joven florideño, le auguramos muchos vuelos y que sus sueños se cumplan en el amplio mundo a donde tan temprano se ha marchado.
